TEMAS DOMINICANOS

Publicado el viernes, julio 3rd, 2009

Discurso pronunciado por Angel Hernández en la  Primera Graduación Extraordinaria del Recinto Santo Domingo Oriental, el 26-06-09

Nuestro país es abierto a las migraciones. Muchos de nuestros prohombres han nacido en el extranjeros o sus padres lo son. El comercio y la industria están llenos de inmigrantes españoles italianos, turcos, árabes, etc. A todos,  el país les ha abierto las puertas y las oportunidades. Sus hijos se han educado en nuestros colegios y escuelas y no cabe dudas de los grandes aportes que los flujos de inmigrantes le han proporcionado al país en la educación, el comercio y la industria. Hostos es un ejemplo de nacionales de otros países que han apostado por un futuro mejor para los dominicanos. Balaguer, Bosch y Peña  tienen ascendencia extranjera y nadie puede dudar de sus aportes al desarrollo nacional.

Es extraño, pues, que muchos de nuestros conciudadanos tengan una postura contraria al derecho que tiene todo extranjero a vivir en paz en el país que le acoge. Esto viene a colación por las reacciones adversas al planteamiento del Secretario de Interior y Policía de iniciar el proceso de regularización de los inmigrantes de origen haitiano que residen en el país. Pienso que esta es una reacción desproporcionada ya que  en todo país civilizado hay que regular, precisamente, la presencia de extranjero en su territorio o de lo contrario repatriarlo a su país de origen, sin que con ello se viole derecho alguno de los inmigrantes.

Pienso que como dominicanos debemos reflexionar seriamente sobre estas cuestiones. Los habitantes que viven en nuestro territorio, sin el derecho a disponer de una nacionalidad, ya que nacen y crecen en nuestro territorio pero de padres extranjeros,  carecen de los derechos elementales  y de hecho constituyen  grupos aislados que desconocen los valores  y normas de nuestra cultura. Y esto puede acarrear traumas importantes a nuestra sociedad. Ejemplos los hay en Estados Unidos, cuando a los negros se les negaban sus derechos, en Sudáfrica con la separación de las razas y en Francia con la revuelta reciente de los sectores periféricos habitados por los inmigrantes de origen árabe.

A todos los inmigrantes hay que respetarles sus derechos e incluso hay que inculcarles los valores y creencias del pueblo dominicano. Hay que inculcarles  los ideales de la nacionalidad y de la cultura del país. Y en este sentido, hay que estudiar la posibilidad de que en aquellas escuelas donde exista una población  de inmigrantes considerable se implemente la educación bilingüe y bicultural, similar a aquellos programas que se ofrecen en Estados Unidos o Francia, para inmigrantes de origen dominicano o sus hijos de primera o segunda generación, a los fines de que paulatinamente sean   incorporados a la cultura nacional receptora.

Lo justo es que cada ciudadano disponga de un lugar de residencia conocido y de una identidad y que disfrute en el país que le acoge del derecho a la educación y a la salud de sus hijos. Y en esto hay que ser sinceros. Los dominicanos que viven en Europa o en Estados Unidos tienen todas estas prerrogativas garantizadas y disponen de un mecanismo transparente para lograr la nacionalidad del país que le recibe. Por qué queremos escatimar este mismo derecho a los inmigrantes que habitan en nuestro suelo, algunos de los cuales han vivido por más de 30 o 40 años?; por qué a sus hijos les negamos el derecho elemental a la educación o a la salud?.

Nuestra sociedad debe reencontrarse consigo mismo. Debe ser más humana y retomar los principios éticos sustentados por los fundadores de la República. Y en este sentido, la cuestión haitiana si bien es un tema que desata las pasiones de los dominicanos por la forma en que nuestra historia fue contada antes de la historiografía científica, el mismo  debe ser objeto de un replanteamiento basado en la justicia y en los principios de la  comprensión entre pueblos y naciones. Los Haitianos que emigran a nuestro país lo hacen, fundamentalmente, por razones económicas y, en muchos casos, políticas. Los dominicanos también son emigrantes a Estados Unidos, Europa, Venezuela, entre otros. Muchos de nuestros conciudadanos disfrutan hoy de la doble nacionalidad por la existencia en esos países de reglas claras y transparentes.

Muchos de los que se oponen a que los extranjeros residentes, legales o no,  puedan disfrutar de los mismos privilegios que tienen los dominicanos en el extranjero, actúan con una doble moral, lo cual no le hace bien al estado de derecho que existe en el país ni a la democracia que queremos construir en beneficio de  las futuras generaciones.

Es nuestro interés que ustedes, graduandos y graduandas, tengan la oportunidad de mirar al futuro con un sentido de esperanza y de justicia. Que actúen pensando  siempre en aquellas cuestiones que pueden hacer de nuestro país un país mejor. Debemos buscar los mecanismos más eficientes para que temas como el de la inmigración hacia nuestro país, no esté tan cargado de prejuicios y buscar la equidad y la justicia sobre todas las cosas. Y  es este sentido lo deseable es que el mismo trato que relamamos para nuestros conciudadanos que emigran buscando mejores condiciones de vida en otros suelos, lo reciproquemos a quienes vienen a nuestro país a trabajar y vivir.

Ustedes tienen la responsabilidad y el compromiso ético de actuar con transparencia en beneficio de las mejores causas del país. Sean ustedes portavoces de los mejores intereses del la nación. Siempre unan sus fuerzas y su capacidad creativa a las causas nobles, a las causas que permitan construir una mejor nación, donde nuestros hijos puedan vivir en seguridad, respirar un aire puro, contemplar la belleza que la naturaleza virgen nos ofrece. Actuemos para dejar  a nuestros hijos un país donde se respeten las leyes, donde las autoridades tengan como norte la transparencia y la rendición de cuentas. Y donde nuestros hijos y nietos puedan vivir en paz y disfrutar sanamente de la vida en la naturaleza.


PRIORIDADES

Publicado el sábado, junio 13th, 2009

Discurso del rector en la Graduación ordinaria de María Trinidad Sánchez, Recinto Cibao Oriental.

El mundo de hoy tiene retos sumamente importantes a los cuales hay que prestarle atención inmediata. Uno de ellos tiene que ver con la necesidad de miles de ciudadanos de acceder y permanecer en las escuelas de sus respectivos países hasta el máximo de sus posibilidades intelectuales y sociales. Pero este requerimiento del mundo moderno  y global no ha sido tan fácil de lograr a pesar de los ingentes recursos puestos por los países a disposición de la aplicación de las políticas de masificación de la educación. Y si a esta realidad le añadimos la necesidad de ofrecer una educación de calidad, veremos que las dificultades son aún mayores.

En el caso de nuestro país, se han realizado planes de corto y mediano plazo, se han planificado importantes reformas y se ha invertido mucho en la formación de nuestros docentes. Sin embargo, siempre quedamos en el último lugar de las evaluaciones serias que se realizan a nivel mundial en lo que se refiere a la calidad de los aprendizajes de nuestros alumnos. Y muchas veces los que deciden las políticas públicas están tentados a buscar la explicación de este fenómeno en la calidad de la formación de los decentes. Sin pretender quitar méritos a esta pretensión, es de justicia pedir a los decididores de política que miren hacia otras variables. Me luce que  la continua precariedad de recursos para financiar los planes y la falta de continuidad de los mismos pueden ser, entre otras, razones  a las cuales hay que prestarle atención.

Por ello, me uno al reclamo del Secretario de Estado de Educación  en el sentido de que los 4500 millones de pesos consensuados en el Diálogo Nacional y aprobados en el Congreso Nacional, sean efectivamente puestos a disposición de esa importante cartera. Crear un mejor país supone una mejor educación para todos y todas. No debemos escatimar recursos hacia este sector, que es estratégico para el desarrollo nacional.

Otra de las grandes cuestiones a la que los países deben prestar toda su atención es a las consecuencias del cambio climático. Muchos países han sufrido grandes pérdidas en vidas y recursos como resultados de riadas, avalanchas, tifones, etc. Y constantemente observamos como se deshielan los glaciares. Uno de los efectos más impactante tendrá que ver con el desplazamiento de millones de personas como resultado de los cambios drásticos que se vivirán en  el futuro. A juicio del experto Charles Ehrhart dicho desplazamiento será de entre 25 y 50 millones en el 2010 y de 700 millones para el 2050. y afirma “si no se toman medidas fuertes para frenar el calentamiento global, las consecuencias de las migraciones y de los desplazamientos podrían alcanzar una escala sin precedentes”.

Y esto señores graduandos y graduandas, no está muy lejos de nosotros. Cada vez las aguas desbordadas son más frecuentes en nuestro país. Hemos sufrido grandes calamidades en épocas muy recientes. Caminos y carreteras impiden el paso de los productos hacia los mercados y en el peor de los casos, muchos de nuestros conciudadanos han perdido la vida. Es el Caso de la Mesopotamia, de Jimaní, de villa Altagracia y el de Santiago, por tan sólo citar algunos de los más sonados  por la gran destrucción y las pérdidas de vidas.

Recientemente la carretera que conduce a Constanza fue interrumpida por el desbordamiento de las aguas. El ministro de Obras Públicas afirmó que eso se produjo por los cambios que derivados de la deforestación en la zona montañosa de la carretera. Es pues urgente que nuestras autoridades inicien un plan de reforestación que involucre a las comunidades, y, sobre todo, un componente de educación para que nuestros campesinos no vean en el albor que crece un potencial enemigo. El bosque es importante para preservar los recursos acuíferos del país y la vida silvestre. Debemos como ciudadanos de este país evitar la deforestación y la desertificación del territorio nacional.

Graduandos y graduandas:

Uno de los grandes aportes que podemos hacer para las futuras generaciones es, precisamente, sembrar y cuidar un árbol. Si cada de ustedes lo hace en lo inmediato, 122 plantas darían sombra y producirían oxígeno limpio, pero si ese ejemplo es seguido por todos los dominicanos tendríamos 10 millones de ellos creciendo y purificando al aire que respiramos y, como es natural, reduciendo la temperatura promedio del país.

Y esto nos lleva a dos grandes conflictos que tienen que ver con el uso de los recursos naturales por empresas sin compromiso con la vida. El primer caso tiene que ver con la autorización del presidente peruano para explotar los recursos del Amazona en su zona de influencia. Los aborígenes se opusieron y regaron con su sangre la lucha contra esa autorización. En el día de ayer, el Congreso de ese país derogó, aunque provisionalmente, la referida autorización. Los habitantes de la amazonía prefirieron la naturaleza virgen a la destrucción y explotación de los grandes recursos de esa zona del planeta.

En nuestro país se libra una lucha similar, pero pacífica. Los que defienden la naturaleza se oponen a la planta de cemento en los Haitises. Y a este conflicto hay que buscarle una rápida solución. Pienso que la propuesta del episcopado dominicano es razonable y prudente. Qué impide traer expertos internacionales para que estudien el posible impacto de la referida explotación minera en los acuíferos de los Haitises?, Qué impide paralizar los trabajos de la referida cementera hasta tanto haya un acuerdo en relación al mejor lugar para su establecimiento?

Es tiempo de que los propietarios de esa empresa piensen un poco más en el futuro del país. Existen otros lugares con el mismo tipo de material que el existente en la comunidad de Gonzalo y cuya explotación  no produciría los daños que se vislumbran para los estratégicos recursos naturales de los Haitises.

Graduandos y Graduandas:

Si queremos un mejor país para nuestros hijos  y nietos debemos defender nuestros recursos naturales.  Evitemos hacer con nuestra media isla lo que han hecho nuestros vecinos. Sembremos plantas frutales , maderables o de cualquier otra naturaleza, pero sembremos y evitemos que la capa boscosa del país sea destruida. Proyectos como la planta de Gonzalo son un peligro para el futuro de nuestros hijos. Leamos la pastoral de los obispos sobre la importancia de preservar a los Haitices y sus recursos naturales. Seamos militantes de la causa de los ecologistas. Su lucha es en realidad una preocupación por el futuro de nuestros hijos y nietos.

Un aspecto que no puedo dejar de lado es el relativo a la inseguridad que vivimos hoy. La prensa nacional es testigo vivo de la variedad de actos delincuenciales que ocurren en nuestros pueblos y vecindarios. Todos de algún modo hemos sido afectados y las autoridades del país han sido desbordadas por los acontecimientos. Por esto, invito a nuestros conciudadanos a que estemos atentos, a que apoyemos a los encargados de perseguir la delincuencia con nuestros recursos e inteligencia. El país requiere la unidad de todos para enfrenar con éxito la ola de inseguridad que vivimos debido a la delincuencia generalizada. No hay rincón del país donde  hechos de este tipo no se produzcan a diario.

Graduandos y graduandas:

Ustedes tienen la responsabilidad y el compromiso ético de actuar con transparencia en beneficio de las mejores causas del país. Sean ustedes portavoces de los mejores intereses del la nación. Siempre unan sus fuerzas y su capacidad creativa a las causas nobles, a las causas que permitan construir una mejor nación, donde nuestros hijos puedan vivir en seguridad, respirar un aire puro, contemplar la belleza que la naturaleza virgen nos ofrece. Actuemos para dejar  a nuestros hijos un país donde se respeten las leyes, donde las autoridades tengan como norte la transparencia y la rendición de cuentas. Y donde nuestros hijos y nietos puedan vivir en paz y disfrutar sanamente de la vida en la naturaleza.

Muchas Gracias.


UNIVERSIDADES QUE INVESTIGAN

Publicado el martes, mayo 12th, 2009

En la prensa escrita de la fecha la Lic. Ligia Amada Melo de C., Secretaria de Estado de Educación Superio, Ciencia  y Tecnología, sostuvo que en el país sólo hay 6 universidades que investigan. Este pronunciamiento aparenta ser una verdad de perogrullo. Sin embargo, ella en realidad se refiere a instituciones que han presentado proyectos de investigación en los concursos que ese ministerio bajo su dirección lleva a cabo con la finalidad de incentivar la investigación en dichos centros y cuyos temas de interés son definidos por el propio ministerio y no por las propias universidades. En las convocatorias de referencia el ministerio ha preferido  la investigación aplicada en el ámbito de la biotecnología y ha excluido las demás ramas del conocimiento,  como si el desarrollo científico de un país estuviera limitado a ese campo del conocimiento sin una visión de integralidad.

En esencia las universidades citadas por la ministra han ganado las licitaciones realizadas por la SEESCYT mediante proyectos elaborados  para el concurso por docentes invididualmente, pero en la realidad dichas instituciones carecen de una estructura de investigación, con docentes y líneas de investigación conocidas y que puedan considerarse fortalezas institucionales. Por lo cual parece fuera de contexto sostener que sólo esas instituciones investigan. Lo  más que se puede afirmar  es que tales universidades han participado y resultado favorecidas con los proyectos presentados.

En verdad, la Universidad Dominicana carece de una estructura de investigación y las investigaciones que sobre el tema se han realizado en el país, indican que nuestors centros carecen de una política clara en materia de investigación y, sobre todo, de los recursos humanos y financieros para mantener líneas de investigación acordes con los requerimientos de la ciencia y del desarrollo nacional.  Y es precisamente por esa realidad que la SEESCYT creó el Fondo de Investigación en Ciencia y Tecnología, FONDOCYT, que ha permitido el desarrollo de los proyectos en biotenología indicados.  Pero es un fondo que debe financiar otras áreas del conocimiento, en especial en los ámbitos sociales y económicos.

Un país requiere tanto de científicos que orienten sus investigaciones a mejorar la productividad de los bienens que produce, como de cientistas sociales que puedan interpretar los hechos sociales como la violencia, la corrupción, la inseguridady la perdida de valores y el impacto de estos problemas en la percepción que tienen las personas sobre su presente y su futuro. Pero además se requiere de creadores de ideas y utopías, personas que piensen en el ideal de sociedad y el tipo de hombre que debemos formar. Los filósofos cumplen con este propósito.  Tadas las ciencias son importantes para el desarrollo integral de la nación.

Para hablar de universidades que investigan, que tienen una tradición en este campo, hay que salir de nuestras fronteras e ir a los países desarrollados que producen más del 90% de las patentes del mundo. América Latina apenas aporta el 3% de las creaciones de la  humanidad. Por ello, hay que retomar  ideas viejas relacionadas con las prioridades de los países y de las propias universidades. Si queremos universidades de investigación, el Estado debe invertir en la formación de los claustros  docentes de nuestras universidades. Con docentes licenciados y apenas magister es muy poco lo que se puede investigar. La SEESCYT debe ser más proactiva en la formación de doctores en convenios nacionales e internacionales que garanticen  un claustro integrado, principalmente, por docentes con grado de doctor y, además, aportar recursos para que  las universidades lleven a cabo los proyectos de investigación que el desarrollo integral del país requiere.


El ARTICULO 52: DISCRIMINACION RACIAL

Publicado el martes, mayo 5th, 2009

En el Congreso Nacional se discute en estos momentos una nueva Constitución enviada a dicho organismo por el Presidente Leonel Fernandez, quien se ha definido como el presidente modernizador y de hecho su eslogan de campaña E pa lante que vamos! da la impresión de que sus preocupaciones fundamentales se orientan al progreso nacional. Siempre él ha sostenido que para modernizar al país la educación juega un papel importante. Sin educación no hay futuro ha dicho en reiteradas ocasiones.

Sorprende, por lo anterior, que ese Presidente dicho moderno enviara al Congreso  la propuesta del artículo 52 que propúgna por la educación universal para los dominicanos y para los extránjeros que habiten en el país legalmente, con lo cual excluye del derecho a la educación a los habitantes ilegales. En esencia el propósito de este artículo es excluir de las oportunidades educativas a los haitianos, que constituyen el grupo étnico mayoritario y contra el cual existe una campaña de los neonacionalistas  para impedir que estos obtengan la nacionalidad dominicana.

El despropósito de excluir a los ilegales haitianos de las oportunidades educativas violenta el derecho universal a la educación y convensiones internacionales de las cuales el país es signatario. Tal es el caso de la referida a la no discriminación por razones de raza, la declaración universal de los derechos humanos y la que se refiere a la  buena convivencia entre naciones y sobre la necesidad de vivir en paz entre pueblos y naciones.

En esta materia, la propuesta Constitucional del Presidente es más atrazada que la vigente, la Constitución del 1966, que establece que el  Estado está en el deber y la obligación de ofrecer una educación universal y gratuita para todos los habitantes del país. Esta declaración está en consonancia con la tendencia de los países más desarrollados y con las declaraciones de los organismos internacionales que declaran  la necesidad de una educación de calidad para todos, sin exclusiones.

Estoy seguro que el Presidente no consultó a los expertos de su partído para proponer el nefasto artículo 52. Ligia Amada y Alejandrina le hubiesen dicho, supongo yo, que esa propuesta era contraria a las orientaciones de política educativa que predominan en el mundo y que de ser aceptada convertiría a nuestro país en un país racista, que excluye a los niños de las escuelas por razones de origen racial, cuestión esta superada por Africa del Sur y la batalla de Mandela contra  la segregación racial.

Con este artículo, la pretensión del Presidente de ser considerado un hombre de ideas avanzadas y que apoya los esfuersos del país para mejorar su educación, se quedan en el vacío. En cambio, con esta idea el presidente asume el pensamiento más conservador del país, superando, incluso, al Presiente Balaguer que motorizó la Constitución del 66 y el derecho   a la educación para todos. A partir de ahora, dónde hubicar a nuestro presidente en la derecha o en la  extrema derecha del pensamiento político?.


CRISIS INSTITUCIONAL

Publicado el viernes, abril 17th, 2009

En estos tiempos los dominicanos y dominicanas tenemos motivos de preocupación, pero también de esperanza. La preocupación viene por el hecho de que a diario se observan signos desalentadores que llevan intranquilidad a los hogares del país. Se observa con frecuencia que  los delincuentes tienen menos temor de cometer algún tipo de fechoría a la luz del día, que cada vez son más frecuentes las muertes derivadas de asaltos a negocios o personas. Muchas veces por un simple celular o unos tenis viejos, alguien pierde la vida a mano de delincuentes.

Otras veces es la droga la causante de los problemas. Y en esta materia los límites de su presencia son cada vez más amplios y tocan a los organismos encargados por la sociedad para combatirlos. En otros casos es la familia que involucra a los más pequeños en esta actividad. Recientemente escuché en un programa de televisión local que una joven madre, de apenas 18 años, fue a la cárcel de Rafey a visitar un preso. Como es la rutina en estos casos, fue revisada. Un niño que le acompañaba pidió a los encargados de la seguridad que lo revisaran también, que él tenía la droga. Efectivamente, él tenía la supuesta droga. Y esto señores es desgarrador, nuestras familias se deterioran económica y moralmente, los límites entre el bien y el mal son cada vez más difusos para una parte creciente de nuestros conciudadanos.

La pérdida de valores no solo atañe a la familia, sino también a las instituciones. Los casos de Paya, Bonao, Puerto Plata y San Cristóbal ilustran el deterioro de una parte importante de los organismos de seguridad del Estado y  también de la justicia que ha tenido un comportamiento complaciente, a pesar de los expedientes que la propia Policía Nacional ha puesto en sus  manos. Pero estos no son los únicos casos en que la justicia no ha actuado en función de las importantes reformas que se han introducido en el Poder Judicial. A diario se publican quejas de ciudadanos que alegan la falta de rigor en la aplicación  de los procedimientos establecidos, creando con ello la sensación de que la justicia no funciona, o más bien que se acomoda a intereses establecidos.

Y es obvio que la democracia como sistema político se fundamenta en el principio de la separación de los poderes y el poder judicial es la garantía del óptimo funcionamiento de los demás poderes. En la democracia,  es indispensable un régimen de sanción  que funcione adecuadamente a cargo de jueces probos, bien capacitados y dispuestos a hacer cumplir la ley sin discriminación, pero sin contemplaciones. La justicia debe estar en condiciones de aplicar la ley tanto a los más altos funcionarios del Estado como a los más humildes ciudadanos. Es la única forma de terminar con la impunidad  que prima hoy día, sobre todo en lo que se refiere a la no sanción  de los actos de corrupción que se denuncian con frecuencia en los medios de comunicación.

La Policía  Nacional y la justicia deben trabajar en estrecha colaboración. Son frecuentes los casos de expedientes que instrumenta la policía que no prosperan en el ámbito judicial y nosotros los ciudadanos que confiamos en el trabajo de ambas instituciones, nos encontramos indefensos ante la delincuencia no sancionada por la ley. Es obvio que la acción de muchos ciudadanos que hastiados de esta situación se toman el derecho de sancionar por si mismo a los delincuentes a través de linchamientos, tiene su origen en la percepción de que la justicia no funciona. Y esta percepción le hace mucho daño a la democracia y a sus instituciones representativas.

La esperanza en este desalentador panorama lo representa la reforma constitucional que en estos momentos lleva a cabo la Asamblea Nacional. La Constitución que resulte de este proceso debe tener como prioridad el fortalecimiento de la justicia, haciéndola más fuerte e independiente y, por lo tanto, haciendo que la misma sea el garante de las instituciones democráticas.

En este sentido, los reformadores deben tener la valentía de  eliminar la reelección presidencia en dos períodos consecutivos. La reelección ha sido muy dañina para el país. Un presidente que se reelige tiene la tentación de hacer uso de los fondos públicos para su propia causa. Este tipo de ejemplo lo tenemos en cada caso en  que el presidente ha optado por un nuevo mandato desde el poder, lo cual crea una gran desigualdad en la carrera presidencial en beneficio del candidato- presidente.  La no reelección fortalece a las instituciones democráticas.

Los constituyentes deben  poner su poner su interés reformador en lo que más le conviene a la sociedad. Si prima el interés de la mayoría, con seguridad la reelección consecutiva será eliminada de nuestra Carta Magna, debido a los traumas que causa a las instituciones.

En una sociedad democrática, y por ende, participativa, es importante que todos los ciudadanos tengan una idea clara de hacia donde ir, hacia donde se orienta el esfuerzo nacional representado en la priorización de las inversiones públicas. Es por ello que en la reforma constitucional se debe introducir el gasto social como una de esas preocupaciones fundamentales. No es posible que en pleno siglo XXI el sector educativo nacional reciba uno de los porcentajes del PIB más bajos de América Latina y el Caribe, que en todas las mediciones que se hacen, relativas a calidad de la educación, corrupción administrativa, despilfarro de recursos públicos, etc.,  el país se ubique en los últimos lugares.

Por eso nos han calificado como una nación fallida. Pero quién ha fallado?, ha fallado la sociedad en su conjunto o han fallado nuestros políticos y gobernantes?  Pienso, al igual que ustedes, que el fallo ha estado en la clase política que no ha sabido representar el interés de la colectividad. Por ejemplo, Santiago tiene una Plan de Desarrollo en donde se establecen las prioridades en los diferentes sectores económicos y sociales. Por su lado el Presidente tiene sus propias prioridades, incluyendo un tren hasta Santo Domingo. Este medio de transporte no está considerado en las prioridades de Santiago.

Nuestra cultura democrática debe cambiar. Debemos como país ser más solidarios y más preocupados por las necesidades de la mayoría. Nuestro accionar como nación debe estar orientada a que todos los habitantes del país reciban una educación de calidad, a que todos tengan la posibilidad de  obtener una vivienda digna, a que todos tengan garantizada la salud y una pensión justa cuando le toque la oportunidad del retiro laboral, a que todos puedan transitar por calles y carreteras debidamente asfaltadas, que sea innecesario hacer una protesta para que a nuestras casa llegue el agua potable. También, el derecho  a vivir en paz, sin las preocupaciones cotidianas de sufrir un secuestro, o ser atracado al llegar a la casa, a recibir la protección de los organismos del Estado que tienen a su cargo la seguridad ciudadana y no temerles como ocurre en la actualidad.

Graduandos y graduandas:

A ustedes les toca poner su grano de arena para construir una sociedad mejor. Como profesionales siempre tengan presente actuar en base a los principios de la ética y la moral. Fortalezcan con su accionar los valores de la cultura nacional y actúen siempre apegados a las buenas causas del país, defendiendo siempre el interés nacional. Seremos un mejor país en la medida en que cada uno de nosotros pone, en cada momento de su viva, el interés colectivo por encima del personal.

Ustedes disponen de una formación universitaria y entran por ello a un exclusivo grupo de dominicanos que han logrado esa meta. Por ello, deben poner al servicio de la mayoría los conocimientos alcanzados, para que nuestra sociedad sea mejor y más justa y siempre deben luchar para que sus hijos y los demás habitantes de estas tierras logren el sueño que ustedes han logrado: ser un profesional digno al servicio de los demás.

Pero no olviden seguir estudiando. En la sociedad en que vivimos, los conocimientos perimen muy rápido, de hecho se considera que cada cinco años es necesario reacreditar los conocimientos. La educación continuada y de postgrado ayuda a renovar los saberes y el éxito de ustedes estará condicionado a la cantidad y actualidad de los conocimientos disponibles.


UNA EVALUACIÓN ENRIQUECEDORA

Publicado el sábado, marzo 21st, 2009

En cumplimiento del artículo 71 de la ley de Educación Superior, Ciencia y Tecnología que establce que cada cinco años las instituciones del nivel deben someterse a una evaluación institucional, la UAPA inició dicho proceso en febrero del 2008 y  concluyó su informe en el mismo mes del 2009. Está a la espera de los evaluadores externos, que en esta oportunidad la SEESCYT ha preferido contratar pares internacionales para llevar a cabo la segunda etapa del proceso evaluador. Confiamos que, al igual que en la primera etapa , la UAPA alcance los mismos resultados y se confirme la seriedad con que realizamos nuestro trabajo académico.

No obstante, el proceso mismo de autoevaluación ya es un resultado positivo. La institución ha crecido y se ha fortalecido como una entidad que valora la evaluación y que involucra a todos los sectores de la misma en el proceso. Por ello podemos decir que la cultura evaluadora es una realidad en la Institución. Con esta es la cuarta oportunidad que UAPA realiza un infome de autoevaluación y al igual que en las ocasiones anteriores, los resultados han enriquecido la institucionalidad de la universidad.

El proceso fue fundamentalmente participativo. En él se involucraron directivos docentes, participantes y egresados. Se hicieron encuestas y se consultaron documentos. Los datos y su posterior análisis confirman que la institución tiene más fortalezas que debilidades y, por ende, que cumple con los niveles de logro esperados. Es importante destacar que durante el proceso de evaluación la universidad actuó con una visión proactiva, es decir, hizo cambios en documentos existes, elaboró otros, construyó  edificios y parqueos, mejoró su jardinería y áreas verdes, etc., a los fines de fortalecer aquellas áreas que pudieran resultar debilidades o bien para adecuarlas al nivel de crecimineto de la institución.

Es bueno decir que la UAPA con sus catorce años ya cumplidos es una de las pocas universidades del país que dispone de la infraestructura física y tecnológica más avanzadas. De hecho muchos funcionarios y docentes universitarios que visitan las instalaciones de la universidad, quedan sorprendidos de su nivel de desarrollo y esto se debe, fundamentalmente, a que los recursos que genera la institución se utilizan en su propio crecimiento y consolidación institucional. Hay transparencia el el uso de los recursos y es una de las pocas universidades que publica en su portal su presupuesto y las auditorías realizadas por entidades externas. La transparencia en el uso de los recursos  es un compromiso con el futuro de la institución y es una garantía de que la misma cada año estará más fortalecida y será de mayor calidad.

Desde su creación se tienen como ejes fundamentales la planificación estratégica quinquenal y operativa anual y, por el otro lado, la evaluación del grado del cumplimiento de dichos planes . Cada plan elaborado ha sido evaluado a los fines de precisar los logros y las razanes e introducir los correctivos en los casos que haya sido necesario. El uso de los recursos financieros ha estado siempre ligado al cumplimiento de los objetivos estratégicos de la institución.

Otro aspecto al cual le hemos dado mucha importancia es a la capacitación del claustro profesoral en cursos cortos relativos a la modalidad de estudios de la institución como  a los procesos docentes, en particupalar a las estrategias de enseñanza y a los técnicas de evaluación de los aprendizajes. También hemos formado a nuestros docentes en lo que se refiere al uso de la computadora como herramienta educativa, especialmente, todo lo referido a la comunicación a través de este medio. Hoy podemos decir que estamos inmersos en el proceso de virtualización de todos nuestros servicios y ofertas curriculares y esperamos ser una universidad de última generación.

Nos interesa ser una universidad que brinda oportunidades para que todos tengan acceso a la educación universitaria. Por eso no discriminamos a nadie en el ingreso. Sin embargo, egresar con un título es el resultado del esfuerzo y la responsablidad de cada participante por aprender. Nuestra responsabilidad  social es hacer de la educación universitaria un bien al alcance de todos y nuestro lema es , precisamente, “Educación para Todos”. La educación a distancia es un modalidad que se orienta a lograr esa meta, pero siempre bajo el principipo de que la educación de todos debe ser de calidad. La evaluación de la institución como de sus programos formativos es la garantía de que cada día seremos mejores en lo que hacecemos. La Evaluación auspiciada por la SEESCYT ha sido otra oportunidad en ese camino.


Recursos Abiertos de Aprendizaje

Publicado el martes, marzo 17th, 2009

Uno de los movimientos que  cobra cada día más fuerza en el mundo, como resultado del desarrolo de la internet y de la necesidad de garantizar una educación de calidad a todas las personas, es el uso creciente de los Recursos Abiertos de Aprendizaje en la educación universitario y no universitaria. Definidos por la UNESCO en 2002 como “material basado en red que se ofrece de forma gratuita y abierta para ser reutilizado en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación,”  tienen una importancia creciente en las orientaciones de política pública en materia de educación superior.

 Se trata de un movimento que reconoce el  hecho incuestionable de que el conocimiento debe estar disponible para todas las personas, donde quiera que estas se encuentren. La red es el medio para hacer llegar ideas, cursos , seminarios, resultados de investigaciones,etc. a toda persona interesa en su uso, su modificación, etc. Tanto a la educación  como al conocimiento producido por la humanidad, se le atribuyen categoría de bienes públicos y, por ende, al servicio de los demás.

Este movimiento tiene en Europa una gran aceptación entre las universidades y en América Latina  y el Caribe  es incipiente. Al respecto, la UNESCO y la Asociación Europea de Educación a Distancia (EADTU) convocaron  durante los días 12 y 13 de marzo en la sede de la UNESCO en París, a las asociaciones de educación a distancia de Asia- Pacífico, Africa y América Latina y el Caribe, para analizar   la experiencia que se tiene en el desarrollo de dichos recursos. Llamó mucho la atención el Programa TESSA que se desarrolla en la Región Subsahariana y  el caso del MIT que tiene todos sus cursos a disposición de la humanidad.

También es de destacar los avances notables que en la materia han logrado las universidades de los Países Bajos e Inglaterra, las cuales tienen una  experioencia  muy alentadora en lo que se refiere a los Recursos Abiertos de Aprendizaje. En este sentido, el proyecto  Recursos Abiertos multilingue para el Aprendizaje  Independiente, MORIL, es una iniciativa asociativa que aglutina a docentes e investigadores de de esos centros para la investigación y  el desarrollo de  recursos abiertos.

M.S. Vija Kumar, director académico de informática del MIT, al presentar la experiencia de su institución descacó el impacto de los Recursos Abiertos de Aprendizaje en la educación superior de la India, donde profesores utilizan los mismos cursos del MIT en la formanción superior. Es obvio que en la medida que más universidades del mundo se interesen en la experiencia del MIT, más oportunidades tendrán los países en desarrollo de mejorar su educación universitaria y aumentar las posibilidades de desarrollo.

Es importante que dentro de la perspectiva de una educación para todos, las universidades de ALC tengan una mayor presencia en el este movimiento,  no sólo aprovechando las oportunidades que brindan los recursos ya disponibles, sino creando nuestros propios grupos de reflexión sobre el tema y capacitando a nuestros docentes en la creación de tales recursos. La democratización de las oportunidades educativas, la necesidad de lograr las metas del milenio, nos inducen a pensar en los Recursos Abiertos de Aprendizaje, como una nueva oportunidad que no debemos dejar pasar.


LA HISTORIA SE REPITE

Publicado el lunes, diciembre 1st, 2008

Nuestro país es uno de los pocos de iberoamérica que no ha superaro el 4% del PIB destinado a satisfacer las necesidades del sector educativo, a pesar de que desde hace unos 16 años los diferentes sectores interesados se pusieron de acuerdo, dentro del marco de l Plan Decenal, que ese era el mínimo esperado para implementar dicho plan. En verdad, no hemos superado el 2% en ese lapso de tiempo. Y los resultados del sistema se han desplomado. Los indicadores educativos del país son los peores de la región.Nuestros niños egresan de la educación básica y no saben leer ni escribir al nivel esperado. Las competencias curriculares no son logradas en ninguna de las áreas programáticas. Estamos, pues, ante un fracaso colectivo de la institución escolar dominicana.

La única bandera que puede ser presentada como signo alentador en el panorama educativo dominicana es ampliación de la cobertura. Hoy nuestros niños asisten a la escuela más, en términos relativos, que en cualquier otra época. También y como consecuencia de lo anterior se ha aumentado la equidad en beneficio de la mujer ya que hay una cierta paridad en la participación de ambos sexos en la matrícula escolar en el nivel básico y un prodominio de la mujer en los demás niveles. Un signo de aliento.

A pesar del compromiso del Presidente y de las iniciativas impulsadas como el Foro Presidencial por la calidad de la educación dominicana, lo fundamental para lograr mejores resultados en el sistema que es la disponibilidad de recursos financieros no se ha logrado. De hecho en el proyecto de presupuesto para el año 2009 la propia Presidencia de la República dispone de cerca de 2 mil millones más que el monto destinado a la educación nacional. El Presidente dispondrá de 35 mil millones y la SEE de 33 mil Millones. La pregunta obligada es saber para qué requiere el Presidente de tantos recursos cuando sectores tan importantes como educación y salud carecen de lo fundamental?. Es obvio que con esos recursos el Presidente financiará sus propios proyectos orientados a mejorar su imagen de cara a una posible reeleción. Obras como el tren de Santiago y la segunda línea del metro tendrán en esos recursos opciones de financiamiento.

Y en verdad, esa amplia disponibilidad del Presidente desdice mucho de su reiterada vocación para lograr que este país sea más moderno, más globalizado y más en la era del conocimiento. Al parecer los funcionarios del gobierno no están al tanto de la valoración internacional de nuestro sistema educativo. En cada nueva investigación comparativa que se publica nuestro país logra el privilegio de ser uno de los peores en términos de los indicadores de logro de nuestros alumnos. Y esto nos resta capacidad de competir, de aprovechar nuestras ventajas relativas.

Lograr el cuatro por ciento del PIB no es la panacea, pero sería un importante avance para mejorar las condiciones de nuestra escuela. Y es tiempo de que nuestros gobernantes lo asuman con responsabilidad. Decir que la educación es la principal prioridad del gobierno, tiene que ser apoyada con un verdadero compromiso con el financiamiento, de lo controario dicha prioridad es más bien acomodaticia. Se trata de aparentar un discurso modernizador carente en lo fundamental de bases serias. Y el actual gobierno se ha caracterizado, precisamente, por eso. Muchas palabras bonitas y pocas realizaciones en el sector educativo, con la excepción del nivel superior que, a pesar de carecer también de recursos, se la ha ingeniada para crear programas exitosos como el de becas internacionales y el de investigación.

Como sociedad debemos hacer un alto y reorientar nuestras prioridades. Lo principal debe ser la educación y no bebemos escatimar recursos para lograr que las futuras generaciones tengan acceso a una educación de mayor calidad. Este es el verdadero reto que tenemos como nación y pienso que la sociedad como un todo se pondrá de lado con el gobierno cuando decida dar este paso, que es trascendental para mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población.


CRISIS DE VALORES Y VIOLENCIA SOCIAL

Publicado el sábado, noviembre 8th, 2008

La sociedad dominicana está inmersa en una grave crisis  de valores que se expresa en la vida cotidiana en hechos tan simples como el incumplimiento cotidiano  de la ley de tránsito o la violencia intrafamiliar que ocasiona lamentables consecuencias para la vida en sociedad. Esa crisis se manifiesta también en la indisciplina colectiva, la falta de rigor  en la supervisión de las obras públicas e incluso en la sobre valoración de muchas de ellas debido a la ausencia de concursos transparentes.

 

 Es  conocido  por todos que muchas leyes son violadas por los mismos que tienen el deber y la obligación de  hacerlas cumplir. Casos recientes como el de Paya indican hasta que punto ha llegado la crisis de valores en la sociedad dominicana. Hechos como el narcotráfico y la delincuencia común, que a diario cobran vidas útiles y muchas veces inocentes, indican que en nuestra sociedad  existen disfuncionalidades  a las cuales   hay que ponerles la   atención debida.

 

Las autoridades de Interior y Policía publicaron recientemente unas estadísticas escalofriantes que dan cuenta sobre el hecho de que, de cada 100 muertes violentes, sólo el 33% son cometidas por delincuentes y el resto por la “sociedad,”es decir, por  esposos o esposas o por  conductores que consideran que un daño a su vehículo tiene más valor que la vida de una persona, o por personas embriagadas que irresponsablemente disparan sus armas de fuego. Y en esto participan personas educadas y personas que provienen de cualquier clase social.

 

Hechos como los recientemente ocurridos en Jimaní y en Hatillo donde cientos de dominicanos se tomaron en sus manos la ley y persiguieron a nacionales haitianos  quemando sus casas y propiedades, indican que  sectores de nuestra sociedad tienen muy arraigada la violencia, que no valoran las culturas y el respecto a los demás como piedra angular de la vida en  democracia. Ante el mundo, hechos como este desdicen mucho  de nuestra civilidad  y nos recuerdan los grandes conflictos étnicos de Ruanda y los Balcanes que horrorizaron al mundo por los grandes crímenes  de lesa humanidad que se cometieron.

 

Y pienso que para todas estas disfuncionalidades hay solución y estamos a tiempo de implementarlas. Los que hemos tenido la oportunidad de viajar y conocer otras culturas nos damos cuenta de que el desarrollo tiene mucho que ver con el comportamiento de las personas. Así, en una de esas sociedades, y usted puede seleccionar la que ahora le llegue a la mente,  hay orden, hay disciplina, la ley se cumple y la ciudadanía  tiene   claro cuáles son sus responsabilidades. También, hay higiene y las ciudades se ven y se sienten limpias y su ornato atrae la atención de los transeúntes. A estos no se les ocurre tirar en las calles o aceras los desperdicios sólidos que generan, puesto que saben que  ese hecho está sancionado y que quien lo comete  será multado adecuadamente  por el municipio.

 

La disciplina como cualquier otro valor  se aprende en el proceso de socialización, primero en el hogar y luego en la escuela. Si queremos una sociedad  menos violenta, con un sentido mayor de la ética, que cumpla con las leyes, incluyendo la de tránsito, que sea amante de su ciudad y de sus creaciones culturales y materiales, que respete a los demás, que valore las diferencias culturales, que priorice la búsqueda de solución a los conflictos mediante el diálogo sincero, tenemos que hacer un alto en el camino y reorientar las  prioridades de nuestra sociedad.

 

 En este sentido, hay que volver al origen del desarrollo de las sociedades en donde la familia y la colectividad eran las responsables principales de transferir a las nuevas generaciones los valores fundamentales del grupo social. En esa época la familia educaba  con el ejemplo. Los niños aprendían siguiendo a sus padres en la realización de las actividades en la comunidad. Así, él aprendía a pescar pescando; aprendía a respetar a los mayores, observando el respeto de sus padres a sus abuelos, en fin, el ejemplo de sus padres y de la comunidad eran la base de su educación y de la adquisición de los valores de su cultura.

 

  Por esto, en la época actual hay que fortalecer la responsabilidad de la familia con el bienestar de los hijos. Los padres deben poner mayor atención a las actividades que realizan sus hijos, tanto en la escuela como fuera de ella. Hay que saber qué hacen y con quién, a dónde van y para qué. Esta vigilancia estratégica les permitirá una mayor seguridad  sobre el mejor futuro deseable en beneficio de sus hijos.

 

Pero la labor de la familia  debe estar acompañada por la escuela. Una escuela fuerte y eficiente en el logro de sus finalidades permite la formación de ciudadanos útiles, amantes de su cultura, respetuosos de los demás, con un compromiso ético con el cumplimiento de de las leyes y la buena convivencia ciudadana.

 

Esa escuela hay que construirla y para ello hay que invertir  lo que la ley establece para el sector. Aprovecho la oportunidad para felicitar a la Asociación Dominicana de Profesores por su iniciativa de reclamar el 4% del PIB para la educación  a través de una campaña que procura el compromiso de un millón de personas  en apoyo de que a la educación nacional se le garantice los recursos que requiere para su desarrollo.

 

El Ejemplo de la ADP es un ejemplo de ciudadanía responsable.

 

El logro de una educación de calidad es importante, pero en si mismo no es suficiente para lograr que nuestros ciudadanos tengan una relación más apropiada con su entorno social y el cumplimiento de las leyes. Necesitamos, también, instituciones fuertes basadas en el cumplimiento estricto de la ley.

 

 La institucionalidad del país es la base para el éxito de las políticas sociales. En la medida que los ciudadanos pueden ejercer sus derechos sin tener que reclamar privilegios o sin tener que  utilizar mecanismos impropios para lograr tener éxito en una gestión ante los organismos públicos o privados, o bien que los fondos disponibles en el presupuesto nacional sean  empleados de conformidad con las normas legales vigentes, ese proceder ciudadano contribuye a fortalecer la vida en sociedad  la democracia participativa y la institucionalidad.

 

La revisión de la Constitución propuesta por el honorable presidente Dr. Leonel Fernández, es propicia para que se introduzcan cambios sustanciales en la misma, conducentes a lograr un mayor grado de institucionalidad democrática del país y que contribuya, además, al fortalecimiento ético de nuestra ciudadanía.

 

En este sentido, luce conveniente que se  analice la posibilidad de que los procuradores fiscales sean designados por un organismo distinto al poder ejecutivo. Se pudiera crear un Consejo parecido al de la Magistratura con la responsabilidad de designar y supervisar la actuación de los procuradores fiscales del país.  Además, la Cámara de Cuentas, cuyo objetivo es la fiscalización de los recursos del Estado, debería ser designada por un mecanismo más independiente del poder ejecutivo,  que favorezca la verdadera supervisión y fiscalización del uso de los escasos recursos disponibles.

 

La débil institucionalidad del país es uno de los motivos por los cuales la sociedad ha estado reclamando con insistencia que se mantenga en la Constitución el “nunca jamás”, es decir, la posibilidad de un presidente en ejercicio de reelegirse  una única vez, quedando imposibilitado de por vida para volver a postularse. Este principio debe mantenerse en la Constitución. La reelección de un presidente siempre traerá consigo presiones para el uso de los recursos del Estado en actividades no consignadas previamente en el presupuesto nacional, en detrimento de sectores tan importantes como la educación y la salud y de la propia institucionalidad democrática.

 

En la sociedad que vivimos, matizada por cambios rápidos en los conocimientos y las tecnologías y su divulgación casi inmediata a todas las sociedades, es siempre prudente estudiar las experiencias exitosas de países diferentes al nuestro. Esas experiencias nos indican  que  la educación  tiene un papel protagónico en el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas. A más nivel educativo, mejor alimentación, mejor salud, menos hijos, más cumplimiento de la ley,  mayor preocupación por obtener una vivienda propia, en fin, mejores condiciones para vivir mejor y  con menos violencia, entre otros. Por ello, como sociedad debemos hacer más énfasis para garantizar que la educación que reciban nuestros hijos sea de calidad y orientada por los principios de la democracia participativa.

 

No obstante, debemos recordar que la educación de calidad es un avance, pero que se requiere un compromiso de todos para la institucionalidad democrática y el comportamiento ético en todas nuestras actuaciones. Como ciudadanos de un mundo global, donde las relaciones entre las nacionalidades se intensifican con el tránsito internacional de personas, es importante la actitud positiva de comprender a los demás, de convivir en paz con nuestros vecinos, sean estos nacionales o extranjeros. Evitemos los conflictos innecesarios y sin perder nuestra razón de ser, tratemos de comprender a los demás.

 

Les exhorto, graduandos y graduandas, a  ser ciudadanos y ciudadanas responsables, preocupados por lograr un futuro mejor para ustedes y para sus hijos, a respetar la ley, a actuar en base a los principios éticos de la vida democrática, a respetar la vida de los demás y la propia, a tener una valoración integral de la cultura nacional y a comprender la cultura de los demás, a actuar pacíficamente y resolver los conflictos en base al diálogo responsable. Les exhorto, además, a ser ejemplos de familia para sus hijos, a ser, en fin, buenos ciudadanos preocupados por lograr el progreso y el bienestar de todos sus conciudadanos.   


El POSTGRADO EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA

Publicado el martes, octubre 28th, 2008

La rápida expansión de la educación superior en los últimos años, cuya matrícula pasó de 7,5 millones en 1994 a 13,8 millones de estudiantes, equivalentes al 17,6% al inicio del periodo  a 28,5%  de la población de 18 a 24 años en el 2003 (Rama, 2007),  representa  la evidencia del éxito de las políticas de democratización  en el acceso a los diferentes niveles educativos impulsadas durante los 20 años precedentes, por los países de la región de América Latina y el Caribe.

La masificación de la educación superior de pregrado representa en sí mismo un cambio notable tanto en la que se refiere a la calidad de vida de las personas, como a las oportunidades de las empresas de alcanzar mayores niveles de competitividad en un mundo cambiante matizado por la influencia de una economía global, el desarrollo de los conocimientos y las nuevas tecnologías.

Dicha expansión permitió también el desarrollo y crecimiento de los estudios de postgrado que representan en la mayoría de los países de la región un promedio cercano al dos por ciento de la cobertura total de alumnos en el nivel superior, en República Dominicana dicho porcentaje es menor al 1%. Sin embargo, en los próximos años es previsible una expansión sustancial de los estudios de postgrado debido, por un lado, a la  necesidad de los países de disponer de capital humano del más alto nivel y, por el otro, como un recurso de diferenciación de los  propios egresados de la educación superior, interesados en obtener mejores salarios.

En adición,  la oferta de postgrado por vías no convencionales como la educación a distancia, tanto proveniente del país como del extranjero,  tendrá un efecto positivo en la ampliación de las oportunidades de estudios de postgrado.  Esta modalidad, por definición, tiene la vocación de hacer llegar las oportunidades educativas a los lugares más  recónditos del país y  garantizar a las personas, independientemente, de donde estas se encuentren, su derecho a la educación durante toda la vida.

Dentro de esta perspectiva, la educación a distancia no tiene fronteras lo cual permite la educación extraterritorial, es decir, la desnacionalización de la oferta educativa ya que mediante la educación a distancia se puede obtener un título universitario de postgrado en cualquier lugar del mundo sin salir del propio. Esta posibilidad, amplia la oferta nacional de calificaciones pero es un riesgo si no se establecen los controles que garanticen que la oferta trasnacional tenga la calidad necesaria y que los títulos tienen la  necesaria garantía de homologación en la comunidad académica internacional.

El efecto de la oferta de  educación de postgrado trasnacional se siente con mucho peso en América Latina. Con sólo abrir un medio escrito de comunicación del país  podemos observar ofertas de postgrado de países avanzados, especialmente de España, los Estados Unidos y  México. Estas ofertas compiten con las instituciones nacionales y para  las mismas no hay regulación nacional ya que el título es ofrecido por  universidades extranjeras. Con la agravante de que esas  instituciones extranjeras tienen socios locales que no son universidades, sino empresas dedicadas a la comercialización de cursos cortos de educación continuada. En estas condiciones es difícil garantizar la calidad de tales programas.

En este sentido, independientemente de la modalidad de estudio o de la institución  oferente, la calidad del postgrado  debe ser garantizada mediante mecanismos de aseguramiento de la calidad como son los sistemas de acreditación existentes en los diferentes países. Es obvio que por la naturaleza de la educación a distancia es importante que los  estándares e indicadores que se establezcan sean compatibles con la modalidad, pero que al mismo tiempo sean lo suficientemente confiables para certificar la calidad de la modalidad ya que la calidad del postgrado debe ser  la misma que en la educación presencial.

Las instituciones de educación superior a distancia de  América Latina y el Caribe han estado trabajando en la posibilidad de crear una agencia acreditadora regional para  certificar la calidad de los estudios en la modalidad incluyendo el postgrado. Es obvio que este proyecto no tiene por finalidad competir con las agencias nacionales de acreditación, pero sería una oportunidad de valorar la verdadera dimensión y aportes de la educación a distancia al desarrollo de nuestros países, ya que a la fecha los mecanismos de evaluación  existentes han sido pensados en función de la educación presencial y, en aquellos casos de acreditación de instituciones a distancia, se ha realizado una  cierta adecuación de algunos de los instrumentos que sirven para la recolección de los datos.

En la experiencia dominicana, la educación superior a distancia ha sido evaluada a partir de una visión de la educación presencial la cual se refleja, incluso, en el Reglamento propio de la modalidad y en el proyecto de Reglamento de Posgrado que actualmente se discute en la SEESCYT, lo cual introduce un sesgo en la valoración de los aportes de la educación a distancia  y un privilegio en beneficio de la educación  de postgrado presencial. En este sentido, es conveniente que a ambas modalidades se les ofrezca igualdad de trato en la apertura de programas de postgrado, teniendo como única preocupación que los programas que se presenten con fines de aprobación cumplan con los requisitos que la ley y los reglamentos establecen.

En este sentido, el fomento del postgrado por el Estado dominicano debe tener una doble preocupación. En primer lugar, debe servir para formar  al  claustro docente  de nuestras universidades a los fines de aumentar la calidad de la formación  y, en segundo lugar,  el postgrado debe incidir en el desarrollo de la investigación científica en nuestros centros de estudios superiores, especialmente, a nivel de doctorado. Así, la política de corto y mediano  plazos que se establezca debería priorizar la formación del claustro y crear la masa crítica de doctores que permitiría el desarrollo posterior de la investigación.

La estrategia a seguir para la formación de doctores debe, a su vez, priorizar aquellas áreas consideradas necesarias para el surgimiento y fortalecimiento de la labor de investigación en aquellos campos del conocimiento considerados neurálgicos para el desarrollo nacional, tanto en las universidades como en los centros de investigación existentes en el país.

Es obvio, que el Estado debe también considerar dentro de sus prioridades el apoyo financiero que requiera la universidad para la formación doctoral.

Para muchos la opción más viable para la formación de doctores es  la de enviar a los doctorantes al exterior a universidades reconocidas como de excelencia investigativa. Sin menoscabo de esta posibilidad, considero que los recursos disponibles pudieran tener un rendimiento mayor si el Estado o las propias universidades establecieran acuerdos con esos centros para realizar en el país , y  muy especialmente a través de la modalidad a distancia,  la referida formación, lo cual fortalecería el claustro local y  evitaría la fuga de cerebros,  que tanto daño le ha hecho a las economías del tercer mundo que han padecido pérdidas netas de capital humano y financiero derivadas de dicha fuga. Los doctorados de tiempo compartido son un ejemplo de las oportunidades que existen en este  en la región, en colaboración con universidades del norte.

Naturalmente, en aquellos campos del conocimiento que requieran de un componente de investigación en el laboratorio, es conveniente que la formación doctoral se realice en el campus de la universidad que ofrezca el doctorado, o bien mediante programas de simulación disponibles en el mercado.

Establecer acuerdos entre la universidad local y otras del extranjero para la realización conjunta de maestrías y doctorados, ya sea con titulación propia o con doble titulación , es un mecanismo eficiente  que conviene explorar para el fortalecimiento del postgrado a nivel local. Esta cooperación permitiría, además, el establecimiento de las bases para la cooperación internacional de carácter solidario con instituciones de países avanzados del primer mundo.

Estos acuerdos pueden servir también para el fortalecimiento de la capacidad de investigación de nuestras universidades, tanto a nivel de la formación de postgrado como a través de la realización conjunta de investigaciones en áreas del conocimiento de interés común. En este sentido, este tipo de acuerdo estaría apoyado la movilidad de los docentes de ambas universidades en función de las etapas de la investigación. Esta movilidad si bien puede ser presencial lo ideal es que sea virtual a los fines de hacer un mejor uso de los escasos recursos disponibles. Dentro de las instituciones que forman parte de la Asociación Iberoamericana de Educación  Superior a Distancia hay una experiencia acumulada en este tipo de movilidad que puede servir de ejemplo para nuestras universidades.

Conviene que las actividades de investigación colaborativa con las universidades extranjeras se oriente hacia la “investigación estratégica” definida `por Didriksson (2008) como aquella que “responde a necesidades de corto, mediano y largo plazo, es básica aplicada o experimental, pero depende del establecimiento de prioridades nacionales, sociales o específicas que contemplen una solución relacionada a un contexto, a un problema, y es inter Y transdisciplinaria”. Este tipo de enfoque permitiría que la investigación que se realice dentro del contexto del postgrado y en colaboración con países avanzados,  tenga un impacto real en la solución de los problemas nacionales y, sobre todo, en la transferencia de conocimientos  en beneficio de la sociedad.

El mecanismo de la movilidad virtual también es valioso  durante  el proceso de formación de estudiantes de maestría y doctorado. Al efecto, se firmarían protocolos de  de movilidad en donde se establezcan las condiciones para que la misma se produzca y el reconocimiento mutuo de la formación recibida en una u otra de las instituciones firmantes del acuerdo. Este mecanismo ha sido puesto en marcha por  Europa dentro de su estrategia de creación del  espacio común europeo de educación superior, donde muchas de sus universidades están realizando este tipo de movilidad, que reduce costos operacionales  y hace viable que un mayor número de estudiantes  se beneficien de la experiencia.

Si bien el Estado debe tener un interés primordial en la formación de postgrado, es a las instituciones del nivel que les corresponde tener una visión proactiva que le oriente hacia la definición de una oferta que responda a las necesidades sociales como también a la de las personas de  obtener una formación apropiada durante toda la vida. Este papel lo cumplen muy bien las instituciones de educación superior  a distancia, ya que los estudios de postgrado bajo esta modalidad se adaptan muy bien a las circunstancias de  profesionales y técnicos interesados en ampliar o renovar su formación al tiempo que cumplen con sus responsabilidades laborales y familiares.

Con la finalidad de que el Estado, a través de la SEESCYT, sea un ente compromisario con el fomento del postgrado, no es suficiente definir una política, sino que es indispensable  que haya un compromiso con el financiamiento del mismo, sobre todo en aquellas disciplinas que requieren un alto componente tecnológico y que son prioridades nacionales, debido a su potencial impacto en el fortalecimiento de nuestra capacidad de investigación y desarrollo.

Es necesario, además, que ese compromiso se exprese también en el establecimiento de mecanismos eficientes para el conocimiento y aprobación de los proyectos  de postgrado que sean sometidos a la consideración de la SEESCYT por las instituciones del nivel. El desarrollo del postgrado, independientemente de la modalidad en que sea ofertado, debe ser una prioridad nacional y tanto la SEESCYT como las IES en condiciones de ofrecerlos, deben poner todo su empeño para el cuarto nivel de estudios avanzados de calidad sea una realidad en el país.