Acreditación de las instituciones de Educación a Distancia

Publicado el martes, octubre 21st, 2008

Las  instituciones de educación superior  y los programas a distancia se han expandido por el mundo de manera creciente en los últimos años para atender los requerimientos educativos de una población también creciente y dispersa a nivel global, dando lugar a una época en la cual las personas pueden hacer una profesión en cualquier país del mundo sin salir del propio.

Es una era de educación sin fronteras donde la organización que ofrece la formación puede estar localizada a miles de kilómetros de donde se encuentra el destinatario de esa formación. Ese movimiento  de expansión extraterritorial de la educación superior a distancia ha recibido críticas en el sentido  de que muchas  ofertas de formación  carecen de la calidad necesaria.

En esencia los atributos de una educación de calidad son difusos y no son entendidos de la misma manera por todos los actores. Ni todos engloban las mismas características al analizar el concepto. Tan complicada es su definición que en la Web hay millones de referencias del término que destacan uno u otro de sus atributos para definir la calidad. La dificultad de la comunidad científica  para ponerse de acuerdo tiene su origen en la naturaleza de la ciencia y de la corriente de pensamiento que sustente el autor. En las ciencias sociales el concepto de calidad es más difuso aún ya que, por ejemplo, decir que la educación es de calidad cuando satisface las necesidades de los usuarios o cuando la misma permite lograr los  ideales  de una sociedad, es entrar en un terreno propicio para la especulación filosófica.

Sin embargo, en lo que sí hay cierto consenso es en sostener que la calidad debe ser un atributo inherente de la educación que se ponga a  disposición de la población y que su logro es el resultado  de un proceso permanente e intencional de las organizaciones. Independientemente de lo que se entienda por calidad o por excelencia de la educación, toda sociedad aspira a que la educación que reciben las nuevas generaciones esté matizada por las cualidades  deseables que definen la calidad.  S i bien por causas fortuitas se pueden alcanzar mejoras en la calidad de la educación, no cabe dudas de que su logro es más bien el resultado de  una búsqueda intencional de las organizaciones preocupadas por que sus resultados sean los mejores.

En este sentido,  las instituciones interesadas en mejorar constantemente sus resultados disponen de herramientas valiosas que pueden ayudarles en su propósito. Así,   tanto la investigación como la experimentación y la innovación tienen mucho que ver con el logro de la calidad en las instituciones de educación superior a partir de políticas institucionales orientadas a la transparencia y a la rendición de cuentas. En la medida que las instituciones ponen de manifiesto sus resultados y discuten los mismos con los sectores interesados de la comunidad académica, en esa misma medida se pueden elaborar planes de mejora con la participación de los integrantes de dicha comunidad. 

Y pienso que la responsabilidad de las instituciones es hacer viable modelos de investigación y experimentación orientados a lograr mayores niveles de calidad de la formación universitaria. En la medida que la institución tiene conocimientos acumulados sobre lo que es y cómo se desarrollan los procesos académicos en su seno y sobre cómo la institución es percibida por la sociedad, esos conocimientos pueden ser utilizados para mejorar constantemente sus prácticas y sus enfoques metodológicos.

La investigación sobre los diferentes componentes del proceso educativo en las instituciones de educación superior  a distancia es fundamental. En este sentido, tanto los procesos pedagógicos como los resultados alcanzados deben ser objeto de investigación. Merece especial atención la investigación sobre la efectividad del currículo y los materiales didácticos elaborados para apoyar el proceso de aprendizaje autónomo de las estudiantes. De igual modo, es necesario que la formación de los docentes-tutores y sus prácticas sean también objeto de estudios frecuentes, en especial, lo referente a sus prácticas de evaluación de los aprendizajes y nivel de adaptación a la modalidad.

Es importante que en la labor de investigación se realicen estudios sobre los estudiantes de la educación a distancia. Es apropiado determinar cuál es su composición social, si disponen de las competencias previas necesarias para tener éxito en la educación superior o bien si tienen acceso a los recursos tecnológicos indispensables para realizar las actividades propias de su formación. Es obvio que las respuestas a estas interrogantes han de incidir en la estrategia institucional a seguir para garantizar que los estudiantes alcancen el logro de las competencias deseables contenidas en el plan de estudios.

 Además, conviene que la organización tenga la retroalimentación de su trabajo de formación realizando estudios sobre el impacto de sus egresados en el mercado de trabajo en interés de precisar el tiempo que tarda un egresado de la educación a distancia en encontrar un primer empleo en comparación con los que provienen de la educación presencial, así como también el nivel de satisfacción de los empleadores con la formación recibida por los egresados. Resulta útil saber también si los propios egresados se encuentran satisfechos con la formación y si esta les ha permitido cierta movilidad social. Los datos resultantes de estos estudios tienen mucha importancia a la hora de realizar procesos de reforma de los pensa y, por ende, en la búsqueda de pertinencia social de los estudios superiores a distancia.

 Las universidades a distancia cambian y lo hacen con mucha frecuencia, derivado de los avances en la ciencia y del impacto que en ellas han tenido las TICS. Pero el cambio cuando es consciente no se produce por el cambio mismo, sino por la necesidad de mejorar. Introducir, por ejemplo, la virtualidad en una universidad a distancia convencional, encontrará resistencia si el cambio  no es controlado. Por ello  los procesos de experimentación y demostración, conducen a cambios controlados y al progresivo involucramiento de los diferentes actores en el proceso de cambio.  La experimentación de procesos, métodos  y materiales didácticos favorecen la creación de una cultura investigativa y de evaluación que contribuye al mejoramiento constante  de la organización y al logro de un mayor nivel de calidad.

La innovación como el cambio debe preparar a la universidad a distancia para responder a las necesidades del futuro. Por su flexibilidad operativa estas instituciones tienen una vocación mayor a introducir innovaciones en los procesos curriculares y en las tecnologías en que se fundamenta el proceso educativo. Pero de cara al futuro, donde se vislumbra que la cantidad de conocimientos disponibles y su velocidad de cambios aumenten sustancialmente, lo importante  es que la  adaptabilidad  de la educación a distancia permita una incorporación rápida de los  nuevos conocimientos  a la formación de los futuros egresados y romper el circulo vicioso de formar para el pasado con los conocimientos del pasado como ocurre en la actualidad en la educación presencial.

Independientemente de los aportes que puedan realizar los procesos de investigación, experimentación e innovación en el mejoramiento interno de la calidad de la educación superior, la sociedad requiere de mecanismos eficientes que certifiquen que la calidad de una determinada institución de educación a distancia, o presencial, está en consonancia con sus principios y su misión institucional. Este requerimiento es mayor en la medida que  se ha expandido la educación superior y que las ofertas de educación a distancia crecen y se multiplican muchas veces con escaso control del Estado. Es por ello que en los últimos 20 años  han surgido las  agencias de acreditación  y se han expandido y, más recientemente, han creado mecanismos para incorporar a las instituciones de educación a distancia entre sus preocupaciones.

El mecanismo de la acreditación es útil en la medida que es transparente y confiable. Tanto en la fase previa de autoevaluación como en la evaluación externa por pares, es indispensable que la institución objeto de acreditación tenga lo suficientemente claro que este procedimiento  es un reconocimiento al trabajo de  calidad realizado. En este sentido, el autoestudio debe ser elaborado de manera fiel a la realidad y destacar las fortalezas que justifican la acreditación, pero también las debilidades y el plan de mejoras orientados a superar las mismas.

Naturalmente, para que la acreditación tenga sentido en la educación a distancia y sea un verdadero reconocimiento al logro de sus principios y misiones, la misma debe realizarse en base a un sistema de indicadores elaborados a partir de la especificidad de  la modalidad. Esto no significa que los requerimientos de calidad sean menores, sino que se atienda la naturaleza diferente de la educación a distancia. La agencia de acreditación puede ser la misma que acredite a las instituciones presenciales, pero en lo esencial los parámetros e indicadores y los pares evaluadores deben ser diferentes.

A la fecha, en el contexto de América Latina y el Caribe es la misma agencia de acreditación la que valora la calidad de las instituciones de educación presencial y a distancia y en los indicadores hay pocas o ningunas  diferencias, lo cual sugiere la necesidad de establecer agencias acreditadoras  propias de la modalidad. En este sentido existen algunas iniciativas como el centro de calidad establecido en la Universidad de Loja, pero si bien existe un desarrollo a nivel de los indicadores, todavía no existe alguna experiencia concreta de acreditación por una agencia especializada en la modalidad. Las universidades a distancia se han acreditado mediante agencias convencionales que han realizado cierta adecuación de sus instrumentos para incluir la educación a distancia.

La creación de una agencia de acreditación de la calidad para la modalidad a distancia es, pues, imperiosa. Los avances existentes deben ser la base de los futuros desarrollos de los parámetros e indicadores con los que evaluar  y acreditar a las universidades de la región. Tarea que puede ser iniciada con la formación de los  evaluadores externos en lo que se decide la creación de la referida agencia. Las asociaciones y redes de educación a distancia  que inciden en la región deberían convocar una reunión específica para discutir la referida agencia. Esta agencia no suplantaría los mecanismos nacionales de acreditación, pero en todo caso sería un opción válida para testimoniar y certificar el trabajo valioso que han realizado las universidades a distancia de la región.

 


La UAPA: Una Experiencia Enriquecedora

Publicado el sábado, octubre 11th, 2008

La creación de la UAPA fue una aventura, una ilusión basada en la idea de innovar, de hacer algo diferente  a lo era la educación superior en la década de los noventa. Al inicio pensamos en la experiencia  de los enfoques orientados a  la tercera edad, pero descartamos esta idea en razón de que ese enfoque no tenía un soporte en la literatura universal. Luego estudiamos los diferentes modelos de la educación a distancia y la  amplia experiencia que tenían países como china e india donde millones de personas realizan sus estudios bajo esta modalidad. Asimismo exploramos la existencia o no de asociaciones internacionales que aglutinaran a las instituciones de educación a distancia y encontramos que efectivamente en el mundo existían muchas de ellas. Estudiamos también varios modelos institucionales de educación a distancia, en particular el de la Open University  de Inglaterra y la Universidad del Aire de India.

Elaborados los documentos requeridos  para presentar al antiguo CONES la solicitud de aprobación de la nueva entidad de educación superior en septiembre del 1991, se debió realizar una labor de convencimiento en razón de que para la época hablar de educación superior a distancia era poco comprensible, de hecho existía una actitud de rechazo. Para nuestros dirigentes universitarios era impensable que a distancia se pudieran enseñar las profesiones. Para ayudar a crear una corriente de opinión positiva escribí muchos artículos en la prensa escrita nacional destacando la experiencia internacional en la materia y las ventajas de este enfoque educativo. Luego de muchas peripecias y búsqueda de consenso sobre la conveniencia de que el país disponga de una entidad distinta de educación superior, en septiembre de 1994 el proyecto fue aprobado.

No está demás decirles que durante los tres años que duró el proceso de evaluación de la nueva universidad, los promotores se dedicaron a crear las condiciones para el desarrollo del proyecto. En primer, lugar se buscó un local, el Colegio Sor Petra en las Colinas, a  cuyos directivos no tenemos con que agradecerles su gentileza, luego iniciamos con el Ayuntamiento de Santiago la localización de un solar donde iniciar las futuras instalaciones. El primer edificio  fue construido en un solar de 3000 metros cuadrados donado por esa corporación edilicia. Posteriormente nos donaron cinco mil metros adicionales. Pero además, nos dedicamos a ofrecer en la región cursos de educación  continuada con la finalidad de dar a conocer el proyecto y al mismo tiempo obtener fondos para cuando el proyecto fuese aprobado por el CONES.

Todos sabemos que la UAPA inició sus labores docentes con 28 participantes en las aulas del referido colegio y a la fecha tenía dos “empleados” digamos virtuales puesto que durante los dos primeros meses carecíamos de oficina, hasta que se pudo alquilar la casa que fue por tres años sus oficinas administrativas. Para esa época todos los procesos de  admisión, registro y cobro de la colegiatura era manual ya que no disponíamos de computadoras. Para esta época los escasos facilitadores y el personal administrativo que se contrató era pagado con fondos aportados por los promotores. Era una época se suma incertidumbre sobre el futuro de la institución.

Con el tiempo las cosas fueron cambiando. Tanto el rector como los demás funcionarios se dedicaron a visitar pueblos y dentro de estos escuelas empresas, ongs y personas que quisieran escuchar sobre la nueva institución y las ventajas de estudiar en el modelo de educación a distancia. Para estos fines siempre se contó con publicad escrita sobre la universidad y sobre las diferentes carreras. Como resultado de estas acciones la matrícula de participantes fue creciendo y con el crecimiento de la matrícula también crecieron los servicios. Primero un edificio luego otro y otro hasta llegar a l campus que hoy tenemos y los dos recintos.

Durante los casi 14 años de vida académica  que cumplimos en enero la UAPA se ha fortalecido en su infraestructura física, académica y tecnológica. Y este fortalecimiento se debe fundamentalmente a que hemos creado una comunidad de personas trabajando para lograr que los resultados de la universidad sean cada vez mejores. En este sentido, especial atención merece el esfuerzo que se ha realizado en la capacitación del capital humano a todos los niveles, en particular lo que se refiere al liderazgo institucional, que ha sido formada en el país y en el extranjero en todo lo relativo a la educación a distancia.

Hemos trabajado en base a instrumentos modernos de planificación y gestión. Así, la UAPA ha elaborado tres planes quinquenales, dos de los cuales se han ejecutado y el tercero está en ejecución. En adición para cada año se ha elaborado un Plan Operativo que nos ha permitido concretizar las acciones de corto plazo sin perder la visión de largo plazo establecida en el plan quinquenal. Estos planes han sido evaluados internamente con la finalidad de valorar nuestras realizaciones y las metas que no fueron alcanzadas. Estas dos herramientas, planificación y evaluación, han tenido mucho que ver con el fortalecimiento de la UAPA como entidad pionera en educación a distancia en el país.

Derivado de lo anterior se puede afirmar que en UAPA existe una cultura de evaluación ya que cada plan ha sido evaluado y, sobre todo, los resultados alcanzados nos han permitido introducir mejoras e innovaciones tanto en el currículo como en la forma de hacer las cosas. Es importante destacar que en estos momentos la UAPA está en proceso de acreditación por  la Asociación Dominicana de Autoestudio y Acreditación y por  el DETC de los Estados Unidos, organismo este  que acredita instituciones de educación a distancia. También participamos en la segunda Evaluación Quinquenal auspiciada por la SEESCYT. Los dos primeros informes ya fueron entregados a los organismos correspondientes y el que corresponde a este último organismo será entregado en el tiempo establecido.

La UAPA estableció desde su origen su preocupación por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, por ello todos sus procesos académicos y administrativos  se realizan en línea. Disponemos de una  plataforma desarrollada internamente que nos permite satisfacer nuestras necesidades de gestión y administrar cursos en línea en beneficio de nuestros participantes. En los próximos días pondremos en marcha una nueva facilidad consistente en la introducción automática de un foro para cada asignatura que elijan nuestros participantes en cada cuatrimestre. Esta herramienta permitirá un diálogo permanente entre los participantes de un curso y su facilitador, en otras palabras, la creación de una comunidad virtual de aprendizaje en la que todos compartirán conocimientos y habilidades.

Además, en febrero quedará constituida la red interna de video conferencia que enlazará a los tres recintos de la institución entre sí y con el mundo. Esta red nos permitirá tanto la gestión como  la capacitación continuada de nuestros facilitadores y el  personal administrativo. También será muy útil para  suplir carencias de facilitadores en aquellos lugares donde exista precariedad de capital humano.

Dentro de su política de publicaciones la UAPA desarrollo una amplia labor editorial de manuales de autoinstrucción, guías y unidades  didácticas  que contribuyen efectivamente en la calidad del proceso educativo de nuestros participantes. Al efecto, se crearon dos unidades: la de materiales didácticos impresos y el Centro Universitario de Información y Comunicación Educativa, CUICE. Este último tiene a su cargo la producción de materiales multimedia y la virtualización de los cursos. Nuestra meta es que para el 2010 todos nuestros cursos estén virtualizados y que nuestros participantes puedan aprovechar al máximo las felicidades  que ofrecen las TICS.

En nuestra preocupación por determinar qué ocurre con nuestros egresados estamos desarrollando una línea de investigación orientada a precisar la aceptación que los mismos tienen en el mercado laboral. Y hemos encontrado que dichos egresados están laborando en su área de formación y que la mayoría de ellos  sostiene que su condición económica ha mejorado luego de salir de la universidad. Los empleadores por su parte se manifiestan satisfechos con las competencias de nuestros egresados. Algunos de estos estudios pueden ser consultados en la Revista Educación Superior que la institución edita cada semestre o bien en su versión electrónica en el portal institucional.

En nuestro portal también se puede  consultar el  Sistema de Información Universitario, SIU, en donde se publican las informaciones básicas de nuestros participantes, facilitadores, planes y  proyectos, investigaciones, presupuesto anual, informes de auditorías, etc.  El sistema de información es una manera de dar cuenta de nuestras acciones, de decirle a la sociedad que somos transparentes, que actuamos apegados a nuestra misión, visión y valores.

Pudiera seguir comentando las acciones que la UAPA ha impulsado en su corta vida institucional y al liderazgo alcanzado en el plano internacional, pero el propósito de estas líneas no es hacer un laudatorio de la UAPA, sino decirles a ustedes,  graduandos y graduandas, que el futuro que uno quiere lo puede  alcanzar, primero si se tiene una idea clara sobre lo que se desea y luego si actuamos para ello.

Y es obvio que la formación que ustedes recibieron en  UAPA les ha capacitado para actuar por ustedes mismos, puesto que han sido formados en base a los principios de aprender a aprender, base de la educación a distancia, aprender a hacer, puesto que ustedes han sido artífices de su desarrollo intelectual investigando y elaborando informes, aprender a ser y a convivir con los demás, ya que ustedes han sido formados en base a la responsabilidad en su proceso de aprendizaje y en trabajos de equipo.

Les reitero, ustedes pueden lograr lo que quieran, pero siempre deben tener presente que sus acciones les afectan a usted y a su familia. Por ello, deben tener en cuenta su responsabilidad ética y su responsabilidad social. Como ciudadanos de este país deben unirse a las mejores causas, actuar siempre apegados a la ley, preservar el medio ambiente y la cultura nacional. En otras palabras, sean buenos dominicanos y dominicanas y, sobre todo, sean felices.


La Formación de los docentes en Harvard

Publicado el lunes, septiembre 29th, 2008

Ya es un hábito del presidente Leónel Fernández visitar instituciones académicas de renombre cuando está fuera del país en funciones de Estado. Su reciente viaje a Estados Unidos con la finalidad de ofrecer un discurso ante la Asamblea de la ONU fue aprovechado para visitar Bóston y, obvio, a Harvard donde el Presidente firmó un acuerdo para formar a 90 docentes de la educación básica dominicana. Estos serán reclutados de las diferentes regiones educativas del país para ser entrenados en la prestigiosa universidad. Supongo que este grupo servirá posteriormente como ejemplo para la introducción de mejores prácticas de aprendizaje en las aulas donde realizan su trabajo.

En principio la intención del Presidente es positiva y es una respuesta a las observaciones que vienen haciendo sectores diversos de la sociedad dominicana sobre la baja calidad de la educación pública nacional. Las críticas que se hacen resaltan la baja calidad de los docentes como uno de los factores que operan en los bajos indicadores de éxito de los niños que asisten a las aulas dominicanas. Sin embargo, pienso que los recursos a ser invertidos en ese viaje pudieran dar un mayor rendimiento si los mismos fueran utilizados en la contratación de dos o tres especialistas de Harvard en la introducción de las mejores prácticas de gestión de centros educativos o sobre el mejoramiento de los procesos de aprendizaje en el aula. O bien si esos recursos se utilizaran en la contratación de expertos en la reforma de la formación docente a los fines de renovar el currículo del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña.

Si bien la formación de los docentes es una limitación de la educación dominicana en mi opinión no es la principal variable que explica los bajos rendimientos de nuestros alumnos en la educación pública. De hecho, los docentes que se forman en nuestras universidades e instituto superior ejercen tanto en el sector público como en el privado, teniendo en este mejores resultados de aprendizaje en sus alumnos. Es obvio que en lo privado se cumple el tiempo pautado en el currículo como el deseable para que nuestros niños logren las competencias de aprendizaje, se dispone de mayores recursos de aprendizaje y, sobre todo, existe una supervisión apropiada del trabajo de los docentes en el aula.

Sin descartar la idea del Presidente, ya que su propuesta es bien intencionada, hay que pensar en mejorar la escuela a partir de la escuela misma. Si cada director cumpliese con su papel y destinara la mayor cantidad de su tiempo a verificar lo que ocurre en el aula durante el proceso de aprendizaje, sin duda que en sus respectivos centros se produciría un cambio notable, especialmente en la calidad del trabajo del docente en el aula, corrigiendo las tareas de sus alumnos y retroalimentándolo, haciendo evaluaciones formativas más frecuentes y cuidando la calidad de lo que aprenden sus alumnos. Sobre esto no se debe olvidar que la calidad se logra  durante  el proceso formativo y no al final como sugieren las pruebas nacionales.

En lo que se refiere al cumplimiento del tiempo de docencia es necesario la búsqueda de un consenso con los docentes, en especial, con el sindicato que los agrupa. Hay que llegar a un compromiso solidario sobre el cumplimiento del tiempo de docencia, aunque esto incluya un acuerdo sobre el salario de los doentes en base al cumplimiento efectivo del calendario escolar. Y en esto muy bien se puede jugar con los incentivos que actualmente reciben los docentes, destinando un porcentaje de ellos al cumplimiento del calendario   escolar, especialmente, para apoyar con determinado porcentaje a los docentes cuyos alumnos logran efectivamente las competencias previstas en el currículo para el grado de que se trate. En este mismo sentido, también es conveniente estudiar la posibilidad de establecer un incentivo especial en beneficio de aquellos docentes que logren excentes resultados en los procesos de alfabetización y comprensión lectora en los cuatro primeros grados de la educación básica.

Sugerencias como las anteriores se pueden seguir explorando y hacer un amplio inventario de acciones cuya implementación ayudaría a mejorar la calidad de la educación dominicana, pero un ejercicio como este carecería de sentido si no es acompañado de un serio compromiso del gobierno para destinar los recursos financieros que requiere el sistema educativo para atender sus múltiples necesidades. El gobierno debe hacer un fuerte compromiso con la calidad de la educación dominicana. Y de esto el Presidente Fernández está consciente. Sus palabras en la referida actividad en Harvard asi lo confirman. El habló de la importancia de la educación en el desarrollo de los pueblos, de la importancia de invertir en este sector estratégico. El problema es que el Presidente tiene dificultad para traducir su discurso en hechos y asi lo testimonia la baja inversión destinada al sector en su madato previo a la reelección.

En lo que el gobierno central discute las prioridades para el 2009, muy bien haría el ministro de educación en crear un grupo de reflexión que le ayude a definir el curso de acción apropiado para mejorar la calidad de la educación a partir de medidas sencillas y de bajo costo, muchas de las cuales pudieran tener un gran impacto en la calidad de los aprendizajes. Con seguridad encontrará muchas personas dispuestas a apoyarle sin condiciones en aras de que nuestros niños tengan un futuro mejor a través de una educación que al menos iguale en calidad la que reciben sus pares en el sector privado.


Más tiempo, más recursos para la educación.

Publicado el martes, septiembre 23rd, 2008

En verdad nuestro sistema educativo destina muy poco tiempo al proceso educativo a nivel del aula. Las inverstigaciones que se han realizado, la última de ellas auspiciada por Educa, confirman lo que se observa a diario en nuestros pueblos y carreteras: los niños entran tarde y salen temprano de nuestros centros escolares y es obvio que esto tiene un efecto desvastador en la calidad de la formación que reciben los alumnos.

Pero este no es un problema reciente. El mismo se inicia con el sistema de doble o triple tandas que se establece en el país como resultado de la masificación de la matrícula estudiantil durante los años 60 y 70. El país profirió hacer un uso más intenso de la infraestructura disponible que crear nuevas aulas. El resultado es que nuestros niños y niñas apenas reciben  de 2.50 a tres horas de docencia al día. A lo cual se añade la falta de supervisión de las autoridades, en especial del director de centro, sobre el proceso educativo a nivel del aula. Es por ello que nuestros alumnos llegan al cuarto grado de primaria y no saben leer ni escribir, apenas lo hacen.

En lo que se refiere a la zona rural, que atiende cerca del treinta por ciento de la matrícula, hay que añadir el ausentismo por razones laborales de los alumnos, los cuales en gran medida terminan por desertar de las aulas. La falta de oportunidades económicas se convierte en falta de oportunidades educativas e inequidad para los habitantes del campo que apenas pueden lograr terminar la escolaridad a nivel del cuarto grado.

En esencia, el problema se genera por la inexistencia de una política educativa que privilegie la educación pública nacional. Por ello, el presupuesto destinado al sector educativo es decreciente anualmente si tomamos en cuenta la inflación que se acumula de año en año. El gobierno construye pocas aulas con recursos propios y ha priorizado la inversión en el sector en base a fondos de organismos internacionales que por lo general no se ejecutan al ritmo de las necesidades de la educación nacional.

El gobierno justifica su postura de no priorizar  el gasto al sector educación y, en sentido general, a los sectores sociales, bajo el argumento de que no dispone de fondos ya que los subsidios acaparan un `porcentaje significativo de los recursos presupuestados. Sin embargo, se construyó una primera línea del metro de Santo Domingo con fondos no presupuestados y para el año 2009 se anuncia la construcción de una segunda línea, lo cual indica que en verdad el gobierno dispone de recursos pero que su prioridad no es la educación. Se asume que la modernidad de que habla el gobierno se refiere a obras de infraestructura, pero lo fundamental para entrar en la sociedad del conocimiento y poder competir  en los mercados internacionales, que pasa, necesariamente por  la apliación de las oportunidades educativas, se relega a un plano secundario.

Este comportamiento de las autoridades nos llevan a pensar en la necesidad de cambiar nuestros paradigmas de desarrollo para poner el centro de atención en el hombre, en su crecimiento intelectual y moral. El desarrollo tiene sentido en la medida que  su principal beneficiario es el hombre. En tal sentido, mejorar las condiciones de vida del hombre debe ser la meta principal de todo gobierno. La educación juega en este contexto un papel fundamental y los pocos países que han logrado su pleno desarrollo han priorizado la educación como eje de ese proceso.  Este postulado debería ser el norte de cada gobierno.

Hasta tanto la educación no se convierta en el eje central de las políticas públicas, tendremos buenos edificios, buenas carreteras, buenas obras de arte, buenos monumentos, un metro moderno, entre otras realizaciones, pero no tendremos lo fundamental: hombres educados que puedan valorar la importancia de tales obras para cuidarlas y preservarlas como patrimonio  cultural de las nuevas generaciones.


Educación Superior: Una experiencia Positiva.

Publicado el viernes, septiembre 12th, 2008

Desde hace seis años la UAPA publica la revista Educación Superior como órgano de divulgación científica de la producción intelectual de sus docentes o de invitados de otras instituciones de educación superior del país o de la región latinoamenricana. Es una publicación especializada en educación a distancia y, por lo tanto, el mayor porcentaje de artículos tiene que ver con este campo del conocimiento.

En la entrega correspondiente al 2007 se incluyen una serie de artículos interesantes referidos a la formación y el desempeño de los investigadores como una dimensión de la gestión académica de las instituciones de educación superior, al aprendizaje colaborativo en entornos virtuales,  la evaluación psicopedagógica para la intervención oportuna en las deficiencias de aprendizaje,  los procesos de autoevaluación como garantía de la calidad de la educación superior a distancia: la experiencia de la UAPA, el fomento de la comprensión lectora y sobre el posicionamiento de los egresados de mercadeo de la Universidad Abierta para Adultos. Y un trabajo final sobre educación y género.

Como revista especializada la misma ha cumplido con el importante rol de dar a conocer en el país los fundamentos teóricos y prácticos de la educación a distancia y ha contribuido también en ayudar a las demás instituciones del país a hacer una mejor definicón de su misión institucional en lo que se refiere a la modalidad a distancia. Es sintomático indicar que cuando surgió la UAPA en 1995 como educación  superior a distancia, hablar de esta modalidad en la educación superior dominicana era casi una herejía. Los docentes y directivos de las IES consideraban esta modalidad como educación de tercera o cuarta categoría. Hoy el panorama ha cambiado no sólo aceptan el concepto, sino que muchas instituciones presenciales quisieran aprovechar las ventajas de la educación a distancia e incorporarlas en la educación presencial. Y otras, que al principio de definieron como andragógicas o experimentales, tratan de redefinirse como entidades a distancia.

En otras palabras, en la educación superior dominicana se ha producido un cambio y se ha asumido una postura más abierta en relación a las ventajas de la educación a distancia. De hecho, con la vigencia del Reglamento de las Instituciones de Educación Superior a Distancia esta modalidad ha logrado un mayor grado de legitimidad. En gran medida estos avances son el resultado de la lobor de divulgación que ha realizado la UAPA a través de Educación Superior como de seminarios y congresos internacionales, en los que han participado los especialistas más renombrados del mundo en materia de educación a distancia.

Pero todavía queda mucho campo por cubrir, en especial, lo que tiene que ver  con la creación de un equipo especializado en educación a distancia en el seno de la Secretaría de Estado de Educación Superior, a los fines de que las IES que operan en esta modalidad tengan interlocutores que entiendan la naturaleza de estos estudios y puedan valorar mejor el esfuerzo que realizan las IES a distancia para lograr que un mayor número de dominicanos puedan satisfacer su derecho a una  educación superior de calidad.

Es importante también que las propias IES a distancia dediquen un mayor esfuerzo en la capacitación de los docentes en todos los aspectos de la educación a distancia, en especial, lo referente a la producción de materiales multimedios y en los procesos de virtualización de los contenidos. En UAPA hemos realizado un gran esfuerzo en estos dos procesos y esperamos que en los próximos tres años todas las asignaturas dispongan de materiales apropiados y disponibles en la plataforma académica de la universidad.  En la siguiente entrega de Educación Superior se publicará un artículo sobre la experiencia de la universidad en estos campos.

En los dos últimos años se ha hecho un esfuerzo para que Educación Superior sea publicada regularmente en las fechas establecidas, logrando su actualización. La meta para las próximas entregas es la indexación de la revista y entrar en  un programa internacional de cange, que permitqa a la institución accesar a publicaciones internacionales en áreas de interés de la universidad. Es obvio que los autores han sido parte importante para que la revista alcance la estabilidad que hoy presenta. Por ello, debemos felicitarlos y extender la misma al equipo editarial por su entrega en la selección de los artículos y su posterior corrección.


REPUBLICA DOMINICANA: BAJO NIVEL EDUCATIVO.

Publicado el miércoles, septiembre 3rd, 2008

Si algo caracteriza la educación dominicana es su tendencia a alcanzar un nivel de logro bajo en las mediciones internacionales en las cuales participa el país. La última de estas es SERCE, prueba de rendimiento académico auspiciada por la UNESCO  administrada en el 2006 y publicada recientemente, en la cual  el país obtuvo los resultados más bajos. Tales resultados se repiten en las mediciones internas realizadas por la propia Secretaría de Estado de Educación como por investigadores independientes.

Y esto es viejo. El primer estudio cualitativo sobre el rendimiento de los alumnos de cuarto grado de básica es del año 1983 y en él se demostró que los niños de este grado tenían competencias propias del segundo grado de básica, es decir, tenían un déficit de aprendizaje de dos años de escolaridad.

Ese mismo resultado se alcanzó en otra investigación de la SEE realizada en el año 2003 y publicada en el 2005 por el INAFOCAM. Entre ambos estudios mediaron 20 años de reformas educativas, formación de docentes, visitas de expertos, cinco gobiernos, muchos Secretarios de Estado de Educación, muchos planes de mejoras y muchos recursos invertidos en el sector. Pero lo fundamental no ha ocurrido: que nuestros niños logren las competencias establecidas en el curriculo para cada grado y cada edad.

En otras entregas he planteado que el problema del bajo rendimiento del sistema educativo dominicano tiene que ver con varios aspectos referidos, principalmente, a la falta de una política clara sobre el funcionamiento del primer ciclo de la educación básica, a la formación del cuerpo docente y al sistema de evaluación de los aprendizajes, especialmente, lo que se refiere a la promoción automática en beneficio de los niños/as que cursan los tres primeros grados de este nivel.

En este sentido,  en cualquier plan de desarrollo  que se implemente con la finalidad de mejorar la calidad de la educación dominicana debe tener como prioridad los primeros cuatro años de la escolaridad fundamental. En estos grados es donde los niñós/as internalizan las competencias básicas de aprendizaje, en especial, la lectura, la matemática elemental y  el desarrollo del pensamiento lógico-racional propio de esta disciplina. Los primeros cuatro años de escolaridad deberían concentrarse en el logro de estas competencias que son fundamentales para el éxito posterior en los demás grados del sistema educativo. La implementación de esta política supone una reforma al currículo de la educación básica y  una formación distinta para los docentes orientados a este ciclo formativo, cuestiones estas que deben asumirse con un gran sentido de responsabilidad y dedecación para lograr los  resultados esperados en el menor tiempo posible.

En lo que concierne a la formación de los docentes es urgente la modificación de los pensa de las instituciones formadoras y dar mayor importancia el contenido disciplinar que a los métodos de enseñanza. Los que tenemos la oportunidad de laborar en la universidad en la formación de los docentes nos damos cuenta de la débil formación que poseen los docentes en ejercicio en lo que se refiere al dominio, precisamente, de la lengua española, la matemática y las ciencias naturales, áreas estas fundamentales en la formación de nuestros niños/as. Esta constatación nos induce a pensar en la necesidad de que en una reforma de la formación docente se debe tener como norte concentrar el pensum en el conocimiento disciplinar y no en la metódica propia del aula.

El otro aspecto al que hay que dedicarle urgente atención se refiere al sistema de evaluación de los aprendizajes, en especial a la promoción automática, que permite que los alumnos sean promovidos en los tres primeros grados de básica sin tomar en cuenta su rendimiento académico. Este punto me luce tiene una gran cuota de responsabilidad en los resultados de SERCE ya que en verdad en esos primeros grados no hay un genuina preocupación por el   aprendizaje de nuestros alumnos y el efecto se refleja en tercero y cuarto grados cuando ya los niños han acumulado deficiencias graves que han de afectar su posterior desarrollo en las aulas. Es tiempo de pensar en volver a las prebas nacionales de cuarto, pero no con carácter promocional sino de diagnóstico para detectar a tiempo las deficiencias de nuestros alumnos y poder actuar sobre ellas en el segundo ciclo de básica.

Pudieramos añadir otras variables en el análisis del bajo rendimiento como el poco tiempo de duración de la jornada escolar o el ausentismo de los alumnos, pero la complejización del tema pudiera llevar a la falta de acción. Es preferible tomar algunos puntos claves e incidir en ellos en el corto y mediano plazos para corregir las graves de deficiencias de aprendizaje de nuestros alumnos y construir un mejor futuro para nuestra sociedad.


El Reglamento de Postgrado

Publicado el viernes, agosto 29th, 2008

El desarrollo del postgrado es una necesidad urgente de la República Dominicana, dado el grado de avance de la educación superior en el curso de los últimos cuarenta años. La universidad Dominicana pasó de apenas 3000 estudiantes a cerca de 360000, lo cual representa cerca del 26% de la población entre 18 y 24 años de edad.  Para atender a esta población se han creado muchas instituciones del nivel superior y muchos programas de grado. Por lo cual se ha desarrollado una masa profesional en los diferentes campos del saber que en elgunos casos resulta excesiva y sobre todo carente de actualización en los avances recientes de la ciencia.

Por ello surge la necesidad del postgrado  en las IES del país, muchas de las cuales ya ofrecen  la especialidad o la maestría y en otros casos programas de doctorado en coordinación con entidades del extranjero. Estos programas se han estado desarrollando por iniciativa de las propias IES pero el país carece de una política de fomento del postgrado como una instancia necesaria para la formación de recursos humanos de alto nivel indispensables para aumentar la competitividad del país.

Luce alentador que la SEESCYT discuta en estos momentos un reglamento para el postgrado, donde se definen la naturaleza de este nivel y los requerimientos que deben cumplir las instituciones para ofrecer algunos de sus niveles. Sin embargo, el referido reglamento no establece el compromiso del Estado en el fomento y financiación de este nivel, sobre todo en lo que se refiere a la maestría de investigación  y al doctorado. El esfuerzo mayor se concentra en las propias instituciones, que son las que deben adecuarse a los diferentes requerimientos que establecería el reglamento, en especial, en lo que se  refiere a la contratación de docentes a tiempo completo y con publicaciones en revistas indexadas. Los docentes a su vez deben estar vinculados a equipos de investigación en funcionanmiento. Estos tres criterios, si bien son usuales en países avanzados en donde existe una genuina vocación de investigación  y las universidades reciben apoyo del empresariado y del propio Estado para su fomento y desarrollo, lucen para nuestro país una aspiración, una meta.

En la actualidad nuestras universidades no dispones de los recursos para contratar a los docentes a tiempo completo y si los tuvieran en el país no es posible encontrar la cantidad de doctores necesarios y menos aún con publicaciones en revistas indexadas. Reitero que por lo anterior estos tres criterios resultan quimericos para la universidad dominicana en estos momentos.

Para cumplir con dichos criterios primero es necesario que el Estado se comprometa con el fomento del postgrado, creando incentivos para su desarrollo, apoyando a las universidades en la creación de laboratorios y buenas bibliotecas, con acceso a internet 2. Luego, cuando el país disponga de varias generaciones de maestros de investigación y algunas cohortes de doctores, las IES deben incorporar  estos recursos en sus equipos docentes. El apoyo del Estado es indispensable para la contratación a tiempo completo de equipos de investigación y muy bien puede hacerlo fortaleciendo el fondo para el fomento de la investigación y ampliando su radio de acción a las ciencias sociales y humanas, que para el desarrollo de un país son tan importantes como las ciencias básicas.

Es obvio que siguiendo el principio constitucional  que sostiene que la ley es igual para todos, el reglamento de referencia debe establecer los  mismos requisitos para las diferentes instituciones de educación superior. No se le puede pedir a una modalidad que cumpla con requisitos particulares. Y en esto hay que ser firmes: la educación superior a distancia( semi-presencial, no presencial o virtual) es tan exigente como la presencial y los que han tenido la oportunidad de estudiar bajo esta modalidad están de acuerdo en el hecho de que las exigencias de la educación a distancia son mayores que las propias de la educación presencial.

Es claro que entre los redactores del reglamento de postgrado existe una gran confusión terminológica y sobre la naturaleza y el funcionamiento de la educación a distancia y en algunos casos sobre la ley de educación superior, ciencia y tecnología ya que establece un tiempo de durtación para los estudios de postgrado cuando la ley y el reglamento de las instituciones de educación superior establecen el crédito como la unidad de valor académico y no el tiempo de duración de los estudios, con la excepción de los estudios médicos y las especialidades de este ámbito de formación.

Hechas las observaciones anteriores, entiendo que el esfuerzo que realiza la SEESCYT para reglamentar el postgrado es positivo y debe ser  apoyado. Sin embargo, es conveniente  que el referido reglamento sea revisado a la luz de la experiencia del país en materia de postgrado y, además, tomando en consideración la necesidad de definir una política de postgrado que establezca  la responsabilidad del Estado y el de las universidades.


EVALUACIÓN DE LA CALIDAD Y RENOVACÍON CURRICULAR

Publicado el martes, agosto 26th, 2008

 La SEESCYT impulsa en estos momentos la evaluación quinquenal de las universidades del país, en la cual participan todas las IES que tienen más de cinco años de haber sido creadas. Es un proceso que en sí mismo es enriquecedor  ya que las instituciones tienen la oportunidad de introducir cambios sustanciales en sus reglamentaciones o en sus prácticas en la medida que el proceso avanza. A la fecha solo una de las IES ha cumplido con el proceso de autoestudio y ha sido visitada por los pares externos. Sin embargo, todas las instituciones  están participando en el procesa con gran responsabilidad y esperamos que entreguen sus informes de autoevaluación en el plazo establecido.

Pienso quer el aporte más importante que puede realizar el proceso de autoevaluación es facilitar que las instituciones realicen la renovación de su currículo y lo amplien para atender las necesidades de los nuevos campos profesionales o científicos que se han desarrollado en las últimos años. En particular, las IES del país tienen un gran reto en lo que se refiere al proceso de globalización y al necesario aumento de la competitividad del país, que reclama no sólo la renovación curricular, sino también la inclusión de nuevas carreras y áreas de formación.

Especial atención debe recibir el postgrado en la ofertas futura de formación. En este nivel se desarrollan los cuadros dirigenciales de las empresas y del gobierno. El grado de magister abre pasos a la gestión moderna de las empresas; por ello, los egresados del M.B.A. anglosajón, por ejemplo, reciben ofertas de trabajo incluso antes de concluir sus estudios con ofertas salariales altamente competitivas. Las empressas tienen en esos egresados la oportunidad de innovar, de estar a tono con los cambios en los gustos y  en las necesidades de las nuevas generaciones.

Sin embargo, para que las IES puedan realizar el cambio en sus planes de estudio y ampliar su oferta, se requiere que la propia SEESCYT sea más colaborativa y más proactiva, más dispuesta a opoyar las iniciativcas de las IES dando un curso más expedito a los proyectos de carreras, de grado o de postgrado, que presentan las IES.  El tiempo que transcurre desde el momento en que una IES solicita la oprobación de un proyecto hasta que es aprobado definitivamente es muy largo y está supeditado a la labor de cabildeo que realice la institución interesada. Renovar la universidad requiere plazos más específicos y una actitud  de mayor colaboración de la SEESCYT.

La evaluación es una oportunidad para que las IES puedan crecer con calidad. Un paso significativo en esta dirección es el cambio en los contenidos de las carreras y en el enfoque educativo que siguen las IES. En este punto el eje de preocupación debe ser la manera de cómo los estudientes aprenden, con qué libertad y grado de autonomía lo hacen.  En la época actual se fovorece una formación amplia y flexible que ayude a los futuros egresados a  reorientar su formación y su práctica profesional en un ambiente matizado por el trabajo en equipo y la creatividad en la realización de las actividades productivas. En este contecto, el docente universitario debe ser a su vez más facilitador que instructor, más preocupado por el aprendizaje que por la instrucción, más colaborador y amigo que autoridad. En esta época, los alumnos aprenden más por sí mismos que por las “enseñanzas” de sus docentes. En todo caso lo que importa es que el egresado tenga las competencias necesarias no sólo para ejercer una profesión, sino para renevarla constantemente a través de la formación continuada.


Calidad de la Educación: Problema de Todos

Publicado el martes, agosto 26th, 2008

Por Angel Hernández [1] La calidad es hoy por hoy el Talón de Aquiles de la educación dominicana.  Los esfuerzos que se han hecho durante las últimas décadas, en especial, a partir de los años noventa, no han logrado sus frutos.  En ese período el mayor éxito de las políticas educativas implementadas se refiere a la democratización en el acceso de los niños/as a los diferentes niveles del sistema educativo, pasando a tener una cobertura neta casi total en el nivel básico y casi un 40% en el nivel medio, que es el primer paso para garantizar el derecho a la educación de todos/as personas sin diferencias de nacionalidad, etnia, religión, ideología o sexo.  Sin embargo, la eficiencia del sistema es baja.  Son pocos los alumnos que logran terminar su educación básica.  Los últimos datos disponibles indican que en los cuatro primeros grados de escolaridad en el nivel básico se pierde, en números redondos, el 25% de los inscritos y en los siguientes un 27% lo cual significa que de cada 100 niños que el sistema logra incorporar pierde un poco más de 50 en los primeros ocho años, encareciendo así el costo unitario de cada alumno que logra terminar el octavo grado.  Este solo resultado cuestiona el éxito de las políticas de asistencia social que se implementan en el sistema educativo, tales como más de 1,600,000 raciones de alimentos diarios (17 millones de pesos), dotación de libros de texto, la anterior Tarjeta de Asistencia Escolar (TAE), hoy Programa Solidaridad, el ropero escolar, cuyo objetivo principal es incentivar a los niños para que asistan a las aulas y mejorar la calidad.  En estos programas sociales se han invertido miles de millones de pesos y su impacto en la retención escolar ha sido mínimo. Pienso que si los recursos invertidos a través de estos programas se hubiesen orientados hacia la formación de los docentes, al mejoramiento de la infraestructura y a la dotación de equipos y mobiliarios, los resultados fueran mejores. ¿Qué ha estado pasando en el sistema educativo cuyos resultados son tan poco eficientes? Al responder es bueno considerar el hecho de que el sistema educativo refleja en gran medida las limitaciones de la sociedad en que se encuentra.  En este sentido, la gran movilidad de personas del campo a la ciudad ha tenido como resultado, por un lado, el abandono de centros educativos rurales  y por el otro la concentración de personas en la periferia de las grandes ciudades donde la infraestructura escolar es precaria.  Los niños/as recién llegados a las ciudades no encuentran las facilidades para ingresar a la escuela y por lo general terminan engrosando las filas de los desamparados de la tierra.  Así, la precaria situación económica del campo opera como factor desencadenante de la deserción escolar. Es una variable a considerar en el proceso de selección de las elites que se produce “naturalmente” a través de la escuela.  En adición a ello, resulta injusto que las escuelas rurales apenas llegen al 4to grado de básica y, además, son multigrados atendidas por uno o dos docentes que trabajan  con dos grados simultáneamente. ¿Puede un docente nuestro, por lo general con una escasa remuneración, una precavía formación en las técnicas de aprendizaje del multigrado, y motivación baja garantizar una educación atractiva y de calidad que permita retener a los estudiantes en las aulas? Por lo general el docente de que dispone la escuela dominicana tiene limitaciones en su formación.  Hasta no hace mucho tiempo un docente de media podía ser sólo bachiller, hoy se requiere al menos la Licenciatura como título académico básico para ingresar a la carrera docente.  Sin embargo, subsisten en el mecanismo de contratación debilidades que permiten a los directivos del sistema contratar personas con un nivel menor de formación.  Sí queremos en verdad mejorar la calidad de la educación, esta práctica debería ser eliminada de plano y priorizar el concurso de oposición como medio idóneo para la selección y contratación de los docentes y directivos del sistema. No sólo es precario el mecanismo de selección del cuerpo docente, sino que, como resultado de las pasiones políticas, cada cuatro años el Sistema Educativo pierde prácticamente la totalidad de sus directivos. Dando lugar a que las nuevas autoridades pierdan tiempo en asuntos vitales y a que muchas experiencias en curso no logren llegar a feliz término.  Muchas veces en la formación de estos dirigentes excluidos se ha invertido muchos recursos financieros en la realización de programas de maestría y doctorados, para luego ser reemplazados por un personal poco calificado.  Es un círculo vicioso que le está haciendo mucho daño al logro de las metas de las políticas educativas y al ideal de la sociedad de recibir una educación de mayor calidad.   Es obvio que en la sociedad del conocimiento en que vivimos, la formación de base (Licenciatura) es importante, pero no es suficiente para lograr una educación actualizada y de calidad. Se requiere poner a disposición del docente cursos de actualización permanentes que les permitan estar al tanto de los adelantos científicos y tecnológicos de su área de formación.  Este planteamiento es válido también para las demás profesiones.  En la época actual es difícil ejercer una actividad profesional con eficiencia contando apenas con los conocimientos incorporados en la vida de estudiante.  La característica de la sociedad actual es el cambio constante, sobre todo del conocimiento. Por ello, el conocimiento incorporado en la universidad perime muy rápido.  Es necesario actualizarlo en programas de postgrado y cursos de educación continuada. Las universidades del país han hecho un gran esfuerzo para ofertar programas de postgrado (especialización y maestrías) y en asociación con IES del extranjero se ofrecen también doctorados. La oferta de educación continuada, incluyendo la formación de postgrado, se expresa en cursos cortos y diplomados, que deberían ser aprovechados con mayor interés por los egresados universitarios, ya que el conocimiento establecido tiene una vocación a ser sustituido por los nuevos avances de la ciencia y la tecnología.  Por tanto, no tiene razón el Presidente de la Suprema Corte de Justicia cuando critica la formación de los recién egresados de las Escuelas de Derecho, que salen de las aulas con una preparación de carácter general.  A ellos les hace falta la especialización a nivel de postgrado que les permitan profundizar sus conocimientos en aquellas ramas del derecho de su interés específico. Es obvio también que el ejercicio de la profesión acompañado de cursos de educación permanente son los medios eficientes para formar a los buenos abogados. Volviendo a nuestro ámbito de reflexión es bueno señalar que la creación del Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio Nacional (INAFOCAM) fue un paso de avance en la creación de oportunidades de educación continuada para el magisterio nacional.  La acción del gobierno en esta materia requiere de un impulso mayor para garantizar que los docentes participen de actividades de formación continuada, sea a través de  cursos cortos como aquellos de mayor duración para renovar así sus conocimientos y estrategias metodológicas. Otro factor que es conveniente ponerle mayor atención es el referido al sistema nacional de evaluación de los aprendizajes y su impacto en la permanencia de los alumnos hasta completar al menos su escolaridad de 12 años.  En este sentido, se ha estudiado poco el efecto que tiene la promoción automática en los tres primeros grados de básica, medida que se introdujo como resultado de la Transformación Curricular en 1995, bajo el supuesto de que los niños tienen ritmos diferenciados de adquisición de las competencias de lecto-escritura, unos podían ser alfabetizados en pocos meses, otros requerían mayor tiempo para lograrlo.  El mismo docente debía mantenerse de un curso a otro con el mismo grupo de niños ya que lo conocía mejor.  Qué ocurrió en la práctica? La preocupación de antaño del docente por lograr la alfabetización de su grupo en el primer grado, se flexibilizó grandemente ya que en segundo podía completar su tarea y si no lo lograba en este podía transferirlo al tercero.  Al llegar al cuarto de básica los docentes de este grado se encontraron (y se encuentran) con niños que, luego de tres años de escolaridad, no están alfabetizados plenamente.  A partir de aquí empieza la labor remedial del sistema educativo para tratar de recuperar el tiempo perdido (3 años representan el 36% de la escolaridad básica). Es en esos primeros años de vida que el niño está en las mejores condiciones para desarrollar su potencial intelectual.  Los daños que aquí se producen son prácticamente irrecuperables.  En este fracaso del sistema educativo en garantizar eficientes resultados en el primer ciclo de la educación básica, hay que ver una de las causas eficientes de la pérdida de la calidad en el sistema educativo.  Obvio que también cuestiona la gestión de la educación: Cómo es posible que los diferentes niveles de gestión (supervisores, directores de centro, de distritos, etc.) no presten atención a lo que está ocurriendo en los tres primeros grados del sistema? Cómo es posible que la familia no tenga información temprana de los bajos niveles de logro que alcanzan sus hijos en las escuelas? El otro gran fraude social en el sistema educativo lo constituyen las Pruebas Nacionales. En primer lugar dichas pruebas tienen como preocupación central la promoción: orientan su atención principal a los resultados del proceso educativo, controlan el final del proceso.  Por ello, no tienen impacto alguno en la calidad del sistema.  En segundo lugar, y como resultado de la preocupación central de las pruebas, su valor en el resultado final es de apenas un 30% y los docentes hábilmente establecen un colchón (notas altas mensuales, y cuatrimestrales) que auguran el éxito de casi la totalidad del universo que asiste a ellas. Lo ideal fuera que la evaluación estuviera orientada hacia lo que ocurre en el proceso formativo, teniendo siempre una mayor preocupación por el diagnóstico y la corrección de las limitaciones observadas.  No hay dudas, pues, que la preocupación por mejorar los resultados del sistema educativo pasa por una profunda revisión del sistema de evaluación. Sobre este sistema se hizo en el pasado reciente un gran esfuerzo de concertación lográndose la creación del Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad de la Educación, creándose un organismo independiente (descentralizado) para la gestión.  Bajo este sistema serían objeto de evaluación los alumnos, los docentes y su formación, los directivos, las políticas públicas en educación, el financiamiento, entre otras variables, ya que es injusto atribuir el fracaso escolar exclusivamente a los alumnos.  Los otros actores y las políticas que se implementan pueden estar en el origen de esos resultados.  Otra variable que amerita una urgente revisión para garantizar una mayor calidad de la educación es el contenido de la educación.  La Transformación Curricular tiene más de 10 años de haberse puesto en marcha mediante la ordenanza (1,95).  En breve, plazo saldrán los primeros bachilleres que cursaron 12 años de escolaridad bajo la orientación pedagógica de dicho plan curricular.  Al día de hoy no se ha hecho una exhaustiva evaluación de ese plan.  Sin embargo, hay estudios parciales que evidencian los bajos niveles de logro de los estudiantes de octavo  grados de básica y del cuarto de media. Los resultados de las Pruebas Nacionales en sí mismas son prueba fehaciente de los bajos niveles  de logro de nuestros estudiantes. He planteado la hipótesis de que los contenidos de ese plan están sobredimensionados, que a los niños/as se le exige más de lo que pueden efectivamente aprender. Por ello, como sostiene Ortega y Gasset, a los contenidos de la educación hay que darles un golpe de podadera, es decir, reducirlos y enseñar a los niños/as lo que es útil para ellos y para la sociedad.  En este sentido, considero prudente que las autoridades hagan el esfuerzo que sea necesario para implementar el currículo por competencia que permite concretar más la experiencia de aprendizaje.  Creo útil por igual que se reoriente la formación en los primeros cuatro grados de la Educación Básica y concentrar todo ese período en el aprendizaje de la Lengua materna y la matemática, exclusivamente.  Al partir de estas dos disciplinas se pueden integrar otros contenidos y valores considerados importantes, teniendo siempre presente que el buen aprendizaje de la lengua materna es fundamental para el éxito de los alumnos en todo el recorrido de su escolaridad.  Sin embargo, por buenas intenciones que tengan las autoridades de educación por introducir los cambios necesarios en las políticas que se implementan, tienen una gran limitación: La cantidad de recursos financieros disponible (8% del presupuesto nacional en la actualidad, cerca del 1.8% del PIB). Por ello, es necesario que la sociedad, todos los sectores que la integran, se pongan de acuerdo en primer lugar, en el valor que se le atribuye a la educación en el proceso de desarrollo y en segundo lugar, en los aspectos básicos que deberían formar parte, de un proyecto, de modernización de la educación nacional.  Para ello, pueden tomar como documentos de base el Plan Estratégico de la Educación Dominicana (2003-2015) elaborado bajo un proceso de amplia consulta con el apoyo financiero de la Unión Europea, la UNESCO y el BID y los avances logrados por el Foro Presidencial por la Calidad de la Educación Dominicana, no hay necesidad de repetir nuevos planes.  La clase política debería dejar de lado sus propios intereses, sus propias políticas educativas, y permitir la concertación de un pacto social cuyo objetivo fundamental debería ser lograr la calidad de la educación puesta a disposición de las nuevas generaciones.  Naturalmente, en ese pacto se debería establecer en horizonte de tiempo que permita el logro de sus metas, tiempo que debería ser superior a la duración de varios períodos de gobierno. La discontinuidad de las políticas educativas impulsadas a lo largo de los últimos 20 años está al origen de los problemas que luce hoy el sistema educativo.  Los políticos de todos los partidos han incurrido en el error de dejar a un lado iniciativas educativas del gobierno precedente e impulsar lo que el nuevo gobierno ha considerado prioritario así, mucho tiempo, muchos recursos financieros, y, sobre todo, muchas experiencias para mejorar la escuela se han perdidos. En este tiempo en que por la naturaleza de las nuevas realidades del nuevo orden mundial (en lo político, económico y cultural) los pueblos y naciones están obligados a ponerse de acuerdo en las reglas de juego que deben permanecer, es posible pensar, y en verdad hacemos una apuesta por ello, en que el pacto social por la educación, podrá ser una realidad en nuestro contexto y que el mismo será respetado, sin importar los cambios de gobierno.  Sólo de este modo podremos lograr el sueño a que todos aspiramos: Una educación de calidad para todos y todas los niños/as que habitan en nuestro país. La universidad debería formar parte de dicho pacto.  Es allí donde se forman los docentes de los diferentes niveles se reciben a los egresados del nivel medio y donde, sobretodo, se aglutina la inteligencia nacional. La universidad podría contribuir grandemente en el desarrollo de investigaciones y la búsqueda de soluciones a las limitaciones que presenta el Sistema Educativo. La alianza sincera de los partidos políticos, el gobierno, las universidades y las ONG´s vinculadas a la educación debería ser el soporte del pacto social por la calidad de la educación.  En la búsqueda de esta concertación no deben existir exclusiones o aliados preferidos.  Todas las instituciones políticas y sociales deberían ser llamadas a participar.  La educación no es una tarea exclusiva del gobierno.  Es un patrimonio de la sociedad y como tal, todos debemos velar por su desarrollo y por lograr que su calidad sea un orgullo no sólo para nuestros niños/as, sino también para la sociedad como un todo.

[1] Rector de la Universidad Abierta Para Adultos


Publicado el martes, agosto 26th, 2008

PREPARA VS BACHINET.

 

Por Ängel Hernández.

 

La visita reciente del Presidente Fernández  sirvió para firmar  un acuerdo con el Tecnológico de Monterrey sobre el desarrollo de un bachillerato a distancia, el Bachinet, y la posible creación de una nueva  universidad a distancia. Ambos proyectos se desarrollarían  mediante el uso de  internet  en los centros tecnológicos que ha creado el Despacho de la Primera Dama a través del INDOTEL. El presidente habló de la creación de 150 universidades virtuales, pero en verdad se trata de una sola con tantos centros asociados como sea de interés del Presidente ya que, supongo, los contenidos y la gestión del proceso educativo serán responsabilidad del Tec de Monterrey tanto para el bachillerato como para la indicada universidad.

 

Tanto la universidad a distancia como el bachillerato en la modalidad existen en el país, pero quiero referirme en lo adelante al PREPARA que es una experiencia  que se ha desarrollo do con relativo éxito durante los últimos 6 años. Es un bachillerato a distancia cuyos contenidos y estrategia metodológica fue  pensada en función de las posibilidades del país y cuyos resultados han permitido a otros países de la región estudiar el modelo. En esencia PREPARA se orienta a la población cuya edad promedio está por encima de la que corresponde al nivel medio. Aquellos de más éxito en las Pruebas Nacionales pueden hacer el bachillerato acelerado que les permite terminar en dos o tres años el nivel, los demás deben completar los estudios en los cuatro años que corresponde.

 

 Una de las cualidades básicas de este bachillerato es que desde el principio se elaboraron todos los manuales en base a los principios de la educación a distancia y los docentes  fueron entrenados adecuadamente. A cada alumno se le entregan dichos manuales y ellos son responsables de su propio aprendizaje. Cada semana se realizan reuniones con los tutores para resolver dificultades y profundizar en los contenidos. En la primera oportunidad que un grupo de egresados de este programa se presentó a Pruebas Nacionales obtuvo los promedios más altos lo cual indica que es un bachillerato de calidad.

 

Sin menoscabo del interés del Presidente por la educación virtual,  pienso que la experiencia de PREPARA es una alternativa más adecuada dada las limitaciones de la población a que va dirigido este tipo de programa, sobre todo por el hecho de que, por lo general, son  personas que trabajan y requieren  tener permanentemente a su disposición los manuales de estudio para realizar las actividades. De hecho considero que el país tendría un mejor bachillerato nocturno si todos los centros actuales asumen el modelo PREPARA.

 

No quiere esto decir que la modalidad virtual de la educación a distancia no tenga sus méritos. Los tiene y la tendencia mundial  en el desarrollo de alternativas para que la población tenga  igualdad de oportunidades de acceso al conocimiento incluye ese tipo de ofertas. Ahora bien, lo importante es tener claro que el uso de las TICs por sí solas no representa el salto tecnológico que el país requiere en materia de educación. En verdad la preocupación por la educación, por su calidad,  nos debe llevar a volver la mirada hacia lo básico, es decir, cómo los dominicanos y dominicanas están incorporando las competencias básicas en lecto-escritura y matemática en el primer ciclo de la educación elemental y cómo resolver el grave problema de la deserción en los primeros ocho años del nivel, cuyos costos sociales y económicos son sumamente altos ya que impiden romper el circulo de la pobreza a un número creciente de dominicanos y dominicanas.

 

PREPARA se orienta a los más pobres y ha evidenciado ser un modelo eficaz y eficiente. Ampliarlo y fortalecerlo con nuevos materiales, nuevos contenidos como las TICs y con la formación continua de los docentes, es una alternativa de bajo costo socialmente legitimada que sin duda tendría un impacto mayor en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población que el alcance probable del BACHINET.

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